DIOS REPROCHA A SU
PUEBLO
•1 1 En los tiempos de
Ozías, Jotam, Ajaz y Ezequías, reyes de Judá, Isaías, hijo de Amós, tuvo esta
visión acerca de Judá y Jerusalén.
2 ¡Cielos y tierra,
oigan!
Escuchen
la queja de Yavé: “Crié hijos hasta hacerlos hombres,
pero
se rebelaron contra mí.
3 El buey conoce a su
dueño
y el
burro el pesebre de su señor;
pero
Israel no me conoce,
mi
pueblo no comprende.”
4 ¡Ay, gente pecadora,
pueblo cargado de crímenes,
raza
de malvados, hijos perversos!
Han
abandonado a Yavé,
han
despreciado al Santo de Israel.
5 ¿Dónde quieren que
les pegue ahora,
ya
que siguen rebeldes?
Tienen
toda la cabeza dolorida,
el
corazón entero apenado,
6 desde la planta de
los pies hasta la cabeza
no
les queda nada sano;
sólo
heridas, golpes, llagas vivas
que
no han sido envueltas ni vendadas
ni
aliviadas con aceite.
7 Su país es una
soledad
con
ciudades hechas cenizas;
ustedes
vieron las cosechas,
y el
enemigo se las comió;
esta
ruina no es menos que la de Sodoma.
8 Aquí está la Hija de
Sión
como
cabaña de viña,
como
choza de melonar,
como
ciudad que ha sufrido un largo sitio.
9 ¡Menos mal que Yavé
de los ejércitos
nos
ha dejado un resto!
Pues
por poco nos parecemos a Sodoma
y
somos igual que Gomorra.
•10 Escuchen, jefes de Sodoma
que
esto es palabra de Yavé;
presten
atención, pueblo de Gomorra,
a
las advertencias de nuestro Dios:
11 “¿Por qué tantos
sacrificios en mi honor?
—dice
Yavé.
Ya
estoy saciado de sus animales,
de
la grasa de sus terneros.
No
me agrada la sangre de sus novillos,
de
sus corderos y chivos.
12 Si suben hacia mí en
peregrinación,
y se
agolpan en los patios de mi Templo,
¿quién
se lo ha pedido?
13 Déjense de traerme
ofrendas inútiles;
¡el
incienso me causa horror!
Lunas
nuevas, sábados, reuniones,
¡ya
no soporto más sacrificios ni fiestas!
14 Odio sus lunas nuevas
y sus ceremonias,
se
me han vuelto un peso
y
estoy cansado de tolerarlas.
15 Cuando rezan con las
manos extendidas,
aparto
mis ojos para no verlos;
aunque
multipliquen sus plegarias,
no
las escucharé,
porque
veo la sangre en sus manos.
16 ¡Lávense,
purifíquense!
no
me hagan el testigo de sus malas acciones,
17 dejen de hacer el mal
y aprendan a hacer el bien.
Busquen
la justicia, den sus derechos al oprimido,
hagan
justicia al huérfano y defiendan a la viuda.”
18 Ahora Yavé les dice:
“Vengan, para que arreglemos cuentas.
Aunque
sus pecados sean colorados,
quedarán
blancos como la nieve;
aunque
sean rojos como púrpura,
se
volverán como lana blanca.
19 Si ustedes quieren
obedecerme,
comerán
lo mejor de la tierra;
20 pero si ustedes
insisten en desobedecerme,
será
la espada la que los devore;
porque
ésta es palabra de Yavé.”
• ¿CÓMO TE HAS PROSTITUIDO?
21 ¿Cómo es posible, se
ha prostituido
Sión,
la ciudad fiel,
el
reino de la justicia
en
que moraba la rectitud
que
te conformabas a mis leyes?,
pero
ahora sólo es un barrio de asesinos.
22 Tu plata se ha
convertido en basura,
tu
vino está mezclado con agua.
23 Tus jefes son unos
rebeldes,
cómplices
de ladrones.
Todos
esperan recompensa
y
van detrás de los regalos.
No
hacen justicia al huérfano
ni
atienden la causa de la viuda.
24 Por eso, dice el
Señor Yavé Sabaot, el Fuerte de Israel: “Me desquitaré con mis adversarios
me
vengaré de mis enemigos.
25 Volveré mi mano
contra ti
y
quemaré tus impurezas con la cal,
hasta
quitarte todo lo sucio que tengas.
26 Haré a tus
gobernantes como eran antes,
y a
tus consejeros como en otros tiempos.
Entonces
te llamarán
Ciudad
Fiel, Lugar de la Justicia.
27 Sión será librada,
pero no sin un Juicio,
y
son los justos los que se salvarán;
28 rebeldes y pecadores
serán destrozados
y
aquellos que se alejen de Yavé, perecerán.
29 Ustedes se
avergonzarán
de
los árboles sagrados que tanto les gustan,
y se
pondrán colorados
al
ver los jardines que tanto les encantan.
30 Pues ustedes serán
como una encina a la que se le caen las hojas,
y
como un jardín al que le falta agua.
31 El hombre importante
quedará como un trapo
y su
trabajo como una chispa;
se
quemarán los dos juntos,
y no
habrá nadie para apagar el fuego.
DIOS PROMETE UNA
ERA DE PAZ
•2 1 Isaías, hijo de Amós,
tuvo esta visión acerca de Judá y de Jerusalén.
2 Al fin de los
tiempos, el cerro de la Casa de Yavé
será
puesto sobre los altos montes
y dominará
los lugares más elevados.
3 Irán a verlo todas
las naciones
y
subirán hacia él muchos pueblos, diciendo: “Vengan, subamos al cerro de Yavé,
a la
Casa del Dios de Jacob,
para
que nos enseñe sus caminos
y
caminemos por sus sendas.
Porque
la enseñanza irradia de Sión,
de
Jerusalén sale la palabra de Yavé.”
4 Hará de árbitro entre
las naciones
y a
los pueblos dará lecciones.
Harán
arados de sus espadas y sacarán hoces de sus lanzas.
Una
nación no levantará la espada contra otra
y no
se adiestrarán para la guerra.
5 Pueblo de Jacob, ven:
¡caminemos a la luz de Yavé!
• ESCÓNDETE EN EL POLVO
6 Yavé, has rechazado a
tu pueblo,
a
los hijos de Jacob,
porque
su país está lleno de adivinos y de magos,
como
los hay entre los paganos,
y se
ven numerosos extranjeros.
7 Su país está lleno de
oro y plata
y
sus tesoros son innumerables.
8 Su país está lleno de
caballos
y
sus carros de guerra son numerosos.
Su
país está lleno de ídolos,
pues
se inclinan ante la obra de sus manos,
ante
la figura que modelaron sus dedos.
9 El hombre será
humillado, el mortal abatido:
¡No
se lo perdones!
10 Métete entre las
rocas, escóndete en el polvo,
para
no ver la cara de Yavé,
que
da miedo o que brilla majestuosa,
cuando
él aparezca para hacer temblar la tierra.
11 El hombre bajará sus
ojos orgullosos
y su
soberbia se irá al suelo;
sólo
Yavé será exaltado aquel día.
12 Pues Yavé Sabaot
tendrá su día
contra
todo orgullo e insolencia
y
contra todo el que se cree: ¡será rebajado!
13 Pedirá cuentas a los
cedros del Líbano
elevados
y altaneros,
y a
las encinas de Basán,
14 a los cerros altos y
las lomas orgullosas,
15 a las torres altas y
las murallas fortificadas,
16 a los barcos de
ultramar y las naves lujosas.
El
orgullo del hombre será doblegado
y
las glorias humanas, humilladas.
17 Sólo Yavé será
exaltado cuando venga aquel día,
18 y de los ídolos no
quedará nada.
19 Irán a meterse entre
las rocas,
y en
los huecos de la tierra,
para
no ver la cara de Yavé,
que
da miedo o que brilla majestuosa,
cuando
él aparezca para hacer temblar la tierra.
20 Ese día, el hombre
tirará a los topos y a los murciélagos
los
ídolos de oro y de plata
que
se había hecho para adorarlos,
21 y se esconderá en las
rocas
o
detrás de las piedras,
para
no ver la cara de Yavé,
que
da miedo o que brilla majestuosa,
cuando
él aparezca para hacer temblar la tierra.
22 No confíen más en el
hombre,
pues
no dura más que el soplo de sus narices:
¿para
qué estimarlo tanto?
•3
1 Esta es la hora del
Señor Yavé,
en
que quita de Jerusalén y de Judá
todas
las provisiones y recursos:
las
provisiones de pan y las reservas de agua.
2 Las deja sin
oficiales ni soldados,
sin
juez ni profeta;
sin
adivino ni anciano,
3 sin capitán ni noble,
sin
consejero, ni sabio, ni artesano o mago.
4 “Les pondré como
jefes a unos chiquillos
y a
unos petulantes para que los manden.”
5 Entre la gente del
pueblo pelearán unos con otros,
o
unos vecinos con otros;
el
joven le reprenderá al viejo
y el
hombre sin apellido al noble,
6 pues cada cual querrá
obligar al otro
o a
su mismo hermano, diciéndole: “Tú tienes una manta,
¿por
qué no aceptas ser nuestro jefe
y
nos sacas así de esta ruina?”
7 Aquel día cada cual
se excusará:
Yo
no soy ningún médico,
ni
tengo en mi casa pan ni manta,
no
me pongan como jefe del pueblo.”
8 Sí, Jerusalén se
viene abajo, y se hunde Judá,
a
causa de sus palabras y hechos,
pues
a la vista de Yavé han desafiado su gloria.
• POBRE DEL MALO, PORQUE LE IRÁ MAL
9 Su rostro descarado
los denuncia
y,
como Sodoma, muestran sus pecados en vez de esconderlos.
¡Ay
de ellos que han preparado su propia ruina!
10 Digan: “Feliz el
justo, pues comerá el fruto de sus obras”;
pero:
“Pobre del malo, porque le irá mal,
y
será tratado según las obras de sus manos.”
11 ¡Oh, pueblo mío!,
chiquillos
lo oprimen y mujeres lo gobiernan.
12 ¡Oh, pueblo mío!, los
que debían guiar tus pasos
te
hacen desviarte y echan a perder el camino que sigues.
13 Yavé se instala en su
tribunal,
y se
pone de pie para juzgar a su pueblo.
14 Yavé demanda a los
ancianos y a los jefes de su pueblo: “Ustedes han devorado los frutos de la
viña,
en
sus casas están los despojos del pobre.
15 ¿Con qué derecho
vejan a mi pueblo o pisotean a los pobres?”,
dice
el Señor Yavé de los ejércitos.
• ANDAN MUY ORGULLOSAS
16 Dice Yavé: “Muy
orgullosas andan las damas de Sión, con el cuello estirado y la mirada
provocativa, y caminan a pasitos cortos haciendo sonar las pulseras de sus
pies.”
17 ;;Por eso, el Señor
llenará de sarna la cabeza de las damas de Sión, y quedarán peladas.
18 Aquel día, el Señor
arrancará los adornos, pulseras para los tobillos, cintas y lunetas, 19 pendientes, brazaletes, 20 velos, sombreros, cadenillas
de pie, cinturones, frascos de perfume y amuletos, 21 sortijas, aros de nariz, 22 vestidos preciosos, mantos,
chales y bolsos, 23 espejos, lienzos
finos, turbantes y mantillas.
24 Aquel día, en lugar
de perfumes habrá podredumbre; en lugar de cinturón, una cuerda; en lugar de
cabello trenzado, cabeza rapada; en lugar de vestidos lujosos, un saco; en vez
de un diestro maquillaje, una marca con un hierro al rojo.
TEMPORAL SOBRE
SAMARIA
25 Tus hombres caerán
bajo la espada,
y tu
ejército quedará tendido en tierra.
En
tus puertas habrá lamentos y duelo,
y tú
te sentarás sola, en el suelo.
4
1 Siete mujeres se
pelearán
por
un solo hombre en ese día,
y le
suplicarán: “Nos alimentaremos por nuestra cuenta,
y lo
mismo nos vestiremos nosotras,
permítenos
solamente llevar tu apellido,
para
salvar así nuestra honra.”
• LOS SALVADOS EN EL CERRO SIÓN
2 Aquel día, el Brote de Yavé
será ornamento y gloria de los salvados de Israel; el Fruto de la tierra será
su orgullo y esplendor. 3 A los que queden de Sión y al resto de Jerusalén se los llamará
santos, pues sus nombres fueron escritos para que tengan vida en Jerusalén.
El Señor viene para 4 lavar de sus inmundicias a
las hijas de Sión, y para limpiar a Jerusalén de la sangre que ha sido
derramada en ella, con el soplo de su justicia que es un soplo de fuego. 5 Entonces habrá sobre el cerro
Sión y sobre su Asamblea santa, una nube de día y como resplandor de fuego
llameante por la noche. La Gloria de Yavé se extenderá por encima como un toldo
6 o una tienda, para
dar sombra contra el calor del día, refugio y amparo contra el temporal.
EL CÁNTICO DE LA
VIÑA
5
1 Déjenme cantar, en
nombre de mi amigo,
la
canción de mi amigo por su viña.
Una
viña tenía mi amigo en una loma fértil.
2 La cavó quitando las
piedras
y
plantó cepas escogidas.
En
medio de ella construyó una torre
y
también cavó un lagar.
El
esperaba que produjera uvas,
pero
sólo le dio racimos amargos.
3 Acérquense,
habitantes de Jerusalén,
y
hombres de Judá:
juzguen
ahora entre mi viña y yo.
4 ¿Qué otra cosa pude
hacer a mi viña
que
no se lo hice?
¿Por
qué, esperando que diera uvas,
sólo
ha dado racimos amargos?
5 Déjenme que les diga
lo
que voy a hacer con mi viña:
le
quitaré la cerca, para que la puedan saquear;
se
convertirá en maleza para el fuego;
6 derribaré el muro, y
será pisoteada.
Ya
no la cuidaré en adelante,
no
se podará ni se limpiará más,
sino
que crecerán en ella la zarza y el espino,
y
les mandaré a las nubes
que
no dejen caer más lluvia sobre ella.
7 La viña de Yavé
Sabaot es el pueblo de Israel,
y
los hombres de Judá, su cepa escogida.
El
esperaba rectitud, y va creciendo el mal;
esperaba
justicia,
y
sólo se oye el grito de los oprimidos.
POBRES DE
USTEDES, RICOS
8 ¡Pobres de ustedes
que compran todas las casas
y
van juntando campo a campo!
¿Así,
que no quedará más lugar
y
sólo quedarán ustedes en este país?
9 En mis oídos ha
resonado la palabra de Yavé de los ejércitos:
“Han
de quedar en ruinas muchas casas grandes y hermosas,
y no
habrá quien las habite.
10 Diez cuadras de viña
apenas darán un barril de vino,
y un
quintal de semilla sólo dará un puñado.”
11 ¡Pobres de aquellos
que se levantan muy temprano
en
busca de aguardiente
y
hasta muy entrada la noche continúan su borrachera!
12 Hay cítaras,
panderetas, arpas,
flautas
y vino en su banquete,
pero
no ven la obra de Yavé
ni
entienden lo que él está preparando.
13 A mi pueblo le falta
inteligencia, por eso será desterrado.
Sus
nobles morirán de hambre, y su pueblo perecerá de sed.
14 Por esto la Muerte
ensancha su garganta
y
abre su enorme hocico,
allí
baja el esplendor de Sión:
con
toda la bulla de su gente alegre.
•15 El mortal será doblegado, y
cada cual humillado.
16 Yavé Sabaot será
grande en el Juicio,
el
Dios Santo al juzgar, mostrará su santidad.
17 Los corderos pastarán
en sus campos desolados
y
las manadas vivirán en medio de los escombros.
18 Desgraciados de
aquellos que arrastran su maldad
con
la cuerda de sus engaños,
y
arrastran el pecado
como
los tiros de un carro.
19 De aquellos que
dicen: “Rápido!
Que
Yavé haga sus cosas y que las veamos.
¡Que
se cumpla el proyecto del Santo de Israel,
que
venga para que lo conozcamos!”
20 ¡Ay de aquellos que
llaman bien al mal y mal al bien,
que
cambian las tinieblas en luz
y la
luz en tinieblas,
que
dan lo amargo por dulce
y lo
dulce por amargo!
21 ¡Ay de los que se
creen sabios
y se
consideran inteligentes!
22 ¡Pobres de los que
son valientes para beber vino,
y
campeones para mezclar bebidas fuertes,
23 pero que perdonan al
culpable por dinero,
y
privan al justo de sus derechos!
24 Así como las llamas
queman el rastrojo
y
como el pasto seco se consume en el fuego,
así
se pudrirá su raíz
y el
viento se llevará su flor junto con el polvo.
Pues
han rechazado la ley de Yavé Sabaot
y
han despreciado la palabra del Santo de Israel.
25 Por esto Yavé se
enojó con su pueblo
y
levantó su mano para pegarle;
los
cerros se estremecieron
y
los cadáveres quedaron tirados
esparcidos
como la basura en las calles.
Pero
no se le pasó el enojo,
pues
siguió con su mano levantada.
26 Le hace señas a una
nación lejana
y le
pega un silbido desde el fin del mundo;
ella
ligerito llega con rapidez.
27 Nadie de los suyos se
debilita o se cansa,
ni
se queda dormido o se pone a cabecear,
ninguno
se suelta los cordones de su zapato.
28 Sus flechas son muy
puntiagudas,
todos
sus arcos estirados,
los
cascos de sus caballos son como de piedra,
las
ruedas de sus carros igual que el huracán.
29 Tiene un rugido como
de leona,
ruge
como un cachorro de león,
gruñe
y atrapa su presa,
se
la lleva y nadie se la quita.
30 Rugirá contra él, en
ese día,
como
el bramido del mar.
Al
mirar el país sólo se verán tinieblas, angustia,
y
luz que desaparece entre las sombras.
CÓMO FUE LLAMADO
ISAÍAS
•6 1 El año en que murió
el rey Ozías, vi al Señor sentado en un trono elevado y alto, y el ruedo de su
manto llenaba el Templo. 2 Por encima de él había serafines. Cada uno de ellos tenía seis
alas: con dos se cubrían el rostro, con dos los pies y con las otras volaban.
3 Y gritaban, respondiéndose el
uno al otro: “Santo, Santo, Santo es Yavé de los ejércitos, su Gloria llena la
tierra toda.” 4 Los postes de piedra
de la entrada temblaban a la voz del que gritaba y la Casa se llenaba de humo.
Yo exclamé: 5 “¡Ay de mí, estoy perdido,
porque soy un hombre de labios impuros y vivo entre un pueblo de labios
impuros, y mis ojos han visto al rey, Yavé de los ejércitos!”
6 Entonces voló hacia mí uno de
los serafines. Tenía un carbón encendido que había tomado del altar con unas
tenazas, 7 tocó con él mi boca y
dijo: “Mira, esto ha tocado tus labios, tu falta ha sido perdonada y tu pecado,
borrado.”
8 Y oí la voz del Señor que
decía: “¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros?” Y respondí: “Aquí me
tienes, mándame a mí.” 9 El me dijo: “Ve y dile a este pueblo: Por más que ustedes
escuchen, no entenderán; por más que ustedes miren, nunca ven.”
10 ¡Puedes ir! Se
endurecerá el corazón de este pueblo, se volverán sordos sus oídos y se les
pegarán sus ojos. ¡Qué desgracia si vieran con sus ojos, y oyeran sus oídos, y
comprendiera su corazón, y se convirtieran... y si yo les diera la salud!”
11 Yo dije: “¿Hasta
cuándo, Señor?” Y él me respondió:
12 “Hasta que las
ciudades queden destruidas y sin habitantes, las casas desocupadas y la tierra
abandonada; hasta que Yavé haya expulsado a los hombres y la soledad en el país
sea grande.
13 Y si quedara
solamente la décima parte, también habría de ser entregada al fuego, como hacen
con la raíz de la encina y del roble. De la raíz, sin embargo, brotará una raza
santa.”
PRIMER AVISO A
AJAZ
•7 1 Esto sucedió en
tiempos de Ajaz, hijo de Jotam y nieto de Ozías, rey de Judá. Rasín, rey de
Aram y Pecaj, hijo de Romelía, rey de Israel, subieron a Jerusalén para
apoderarse de ella, pero no lo consiguieron.
2 Cuando llevaron esta noticia
al palacio de David: “Los de Aram están acampados en el territorio de Efraím”,
el corazón del rey y de la gente se puso a palpitar como se estremecen los
árboles del bosque movidos por el viento.
3 Entonces Yavé dijo a Isaías:
“Sal con tu hijo Un-resto-volverá, y ve al encuentro de Ajaz: está en el camino
del campo del batanero, donde termina el canal de la piscina superior. Le
dirás:
4 Quédate tranquilo, no tengas
miedo, y que tu corazón no te falle al ver ese par de tizones humeantes. 5 Rasín, rey de Aram, y el hijo
de Romelía se han enfurecido, ¿y qué? Es cierto que Aram, Efraím y el hijo de
Romelía han resuelto acabar contigo, y han dicho: 6 Subamos contra Judá,
metámosle miedo, apoderémonos de ella y pongamos allí por rey al hijo de
Tabeel. 7 Pero así habla el
Señor Yavé:
Esto no se cumplirá ni pasará jamás. 8 Rasín es sólo jefe de
Damasco, y Damasco es solamente la capital de Aram. 9 Samaria es la capital de
Efraím, y el hijo de Romelía es sólo jefe de Samaria.
(Pues bien, dentro de cinco o seis años Efraím
será destruido, dejará de ser un pueblo.)
Pero si ustedes no creen, no permanecerán.
LA VIRGEN DARÁ A
LUZ
10 Yavé se dirigió otra
vez a Ajaz, por medio de Isaías, que le dijo: 11 “Pide a Yavé, tu Dios, una
señal, aunque sea en las profundidades del lugar oscuro o en las alturas del
cielo.” 12 Respondió Ajaz: “No
la pediré, porque no quiero poner a prueba a Yavé.”
13 Entonces Isaías dijo:
“¡Oigan, herederos de David! ¿No les basta molestar a todos, que también
quieren cansar a mi Dios? 14 El Señor, pues, les dará esta señal: La joven está embarazada y da
a luz un varón a quien le pone el nombre de Emmanuel, es decir:
Dios-con-nosotros.
15 El niño se alimentará
de leche cuajada y miel hasta que sepa rechazar lo malo y elegir lo bueno. 16 Porque antes de que sepa
rechazar lo malo y elegir lo bueno, los territorios de los dos reyes que ahora
te amenazan, serán destruidos 17 y Yavé te enviará a ti, a tu pueblo y familia, días tan malos como
nunca los hubo desde que Efraím se separó de Judá.
18 Aquel día Yavé
llamará con un silbido:
de
los ríos de Egipto vendrán los tábanos
y
del país de Asiria las avispas.
19 Vendrán y se posarán
en masa
en
las quebradas,
en
las hendiduras de las rocas,
en
todos los matorrales
y en
todas las praderas.
20 En ese día, el Señor,
con
una navaja alquilada al otro lado del río,
rapará
la cabeza, el cuerpo y la barba.
21 Aquel día cada cual
criará una vaca y dos ovejas.
22 Darán leche en
abundancia
y
cuantos queden en el país
se
alimentarán de leche cuajada y miel.
23 Aquel día todo lugar
donde había mil parras,
valoradas
en mil monedas de plata,
se
cubrirá de zarzas y espinas.
24 Se entrará en él con
flechas y arcos,
porque
todo el país no será más que zarzas y espinas.
25 Y por miedo a las
espinas y a las zarzas,
no
entrará más en los cerros que antes se cultivaban,
porque
no serán más que terrenos baldíos.
Allí
soltarán los bueyes,
y
los dejarán para las ovejas.
8 1 Yavé me dijo: “Toma una tablilla grande y escribe encima con un
punzón: “Pronto-Saqueo-Rápido-Botín”. 2 Lo harás en presencia de dos
testigos fidedignos, el sacerdote Urías y Zacarías, hijo de Iberequías.”
3 Luego me acerqué a la
profetisa, que dio a luz un hijo, y Yavé me dijo: “Ponle el nombre de “Pronto-Saqueo-Rápido-Botín”,
4 porque antes de que
el niño sepa decir “papá y mamá”, la riqueza de Damasco y el botín de Samaria
serán llevados ante el rey de Asiria.”
5 Yavé me habló nuevamente y me
dijo: 6 “Este pueblo se ha
asustado ante los reyes de Damasco y Samaria, y no hizo más caso de las aguas
de Siloé que corren mansamente. 7 Pues bien, el Señor hará subir contra ellos las aguas embravecidas
y profundas del río Éufrates (que es el rey de Asiria con todo su poder).
¡Ya está saliendo de su lecho y corre por todas
sus riberas! 8 ¡Llega hasta Judá
inundándolo todo, sus aguas le llegan hasta el cuello! Aquí está y sus alas
abiertas cubren todo lo ancho de tu país, ¡oh Emmanuel!
9 Véanlo, pueblos, y
sean destrozados;
atrévanse,
naciones lejanas.
¡Arriba!
Serán destrozados.
10 Tracen un plan:
fracasará;
digan
una palabra: no se cumplirá;
porque
Dios está con nosotros.
EL DIOS QUE SE
ESCONDE
11 Esta es la
advertencia que me dirigió Yavé en el momento en que me tomó de su mano y me
mandó que no siguiera el camino de este pueblo. Estas fueron sus palabras:
12 “No digan ustedes:
“¡Conspiración!” cada vez que la gente dice: “¡Conspiración!”. No teman lo que
ellos temen, ni tengan miedo. 13 Yavé de los ejércitos es el único a quien ustedes deben tener por
Santo, a quien deben temer y al que tendrán miedo.
14 El es un Santuario
para los dos reinos de Israel, pero también es piedra donde se tropieza y roca
que hace caer. Y será como una red y una trampa para la gente de Jerusalén. 15 Es ahí donde muchos tropezarán,
caerán y se quebrarán, quedarán atrapados y presos.”
16 Y añadió Yavé: “Que
mis discípulos guarden esta declaración cual revelación sellada.”
17 Ahora, pues, esperaré
en Yavé, que esconde su rostro al pueblo de Jacob; en él confío. 18 Yo y los hijos que Yavé me ha
dado, somos para Israel como señales y anuncios que puso Yavé de los ejércitos,
que habita en el monte de Sión.
19 Y si les dicen a
ustedes: “Consulten a los espíritus y a los adivinos que cuchichean y
murmuran”, respondan: “¡Por supuesto, todo pueblo debe consultar a sus dioses!
¡A ver si los muertos podrán aconsejar a los que viven!”
20 Ojalá dijeran:
“Vuelvan a la Ley y las declaraciones (el testimonio) de Dios”, y estén de
acuerdo con esta palabra en que no hay tinieblas.
21 Andarán vagando por
el país,
amargados
y hambrientos,
y se
pondrán furiosos por el hambre,
y
maldecirán a su rey y a su Dios:
levantarán
sus ojos al cielo,
22 luego mirarán al
suelo
y
sólo encontrarán miseria y tinieblas,
oscuridad
angustiosa,
y no
verán más que noche.
23 Pero allí donde se
encontraba la angustia, desaparecerá la noche. En el pasado casi aniquiló al
país de Zabulón y al país de Neftalí, pero en el futuro se llenará de gloria la
carretera del mar, más allá del Jordán, en la región de los paganos.
UN NIÑO HA
NACIDO
•9
1 El pueblo que
caminaba en la noche
divisó
una luz grande;
habitaban
el oscuro país de la muerte,
pero
fueron iluminados.
2 Tú los has bendecido
y multiplicado,
los
has colmado de alegría.
Es
una fiesta ante ti como en un día de siega,
es
la alegría de los que reparten el botín.
3 Pues el yugo que
soportaban
y la
vara sobre sus espaldas,
el
látigo de su capataz,
tú
los quiebras como en el día de Madián.
4 Los zapatos que
hacían retumbar la tierra
y
los mantos manchados de sangre
van
a ser quemados: el fuego los devorará.
5 Porque un niño nos ha
nacido,
un
hijo se nos ha dado;
le
ponen en el hombro el distintivo del rey
y
proclaman su nombre: “Consejero admirable,
Dios
fuerte, Padre que no muere,
príncipe
de la Paz.”
6 El imperio crece con
él
y la
prosperidad no tiene límites,
para
el trono de David y para su reino:
El
lo establece y lo afianza
por
el derecho y la justicia,
desde
ahora y para siempre.
Sí,
así será, por el amor celoso de Yavé Sabaot.
AMENAZAS CONTRA
EFRAÍM
7 El Señor ha lanzado una
sentencia contra Jacob, y ha caído en Israel.
8 Todo ese pueblo ha sido
testigo, la gente de Efraím y los habitantes de Samaria. Pero se hicieron
fuertes y dijeron con soberbia: 9 “Si se han venido abajo los ladrillos, edificaremos con piedras
labradas; si han cortado los sicómoros, los reemplazaremos con cedros.” 10 Pero Yavé lanza contra este
pueblo a sus enemigos, azuza a sus adversarios: 11 Aram por el este y los
filisteos por el oeste, que devoran a Israel a dentelladas.
Ni con esto se le ha pasado el enojo, y su mano
sigue amenazando.
12 Mas el pueblo no se
ha vuelto hacia el que le pegaba, no se ha preocupado de Yavé de los ejércitos.
13 Por eso Yavé ha
cortado a Israel cabeza y cola, palmera y junco, en un mismo día. 14 La cabeza son el anciano y el
noble; la cola es el profeta de mentira.
15 Los guías de este
pueblo lo han extraviado y sus dirigidos se han perdido. 16 Por eso, el Señor no tendrá
compasión de sus jóvenes, y tratará sin piedad a sus huérfanos y viudas. Todo
este pueblo es hipócrita y perverso, y no tienen en la boca más que
estupideces.
Ni con eso se le ha pasado el enojo, y su mano
sigue amenazante.
17 Pues su maldad arde
como fuego, devora zarzas y espinas, y después quema la espesura del bosque, y
todos ellos se disipan como se disipa el humo.
18 El enojo de Yavé de
los ejércitos ha sacudido el país y el pueblo ha sido pasto de las llamas.
Nadie se compadece de su hermano, cada uno se come la carne de su vecino. 19 Muerden a derecha, y todavía
siguen con hambre; comen a izquierda, y no quedan satisfechos. 20 Manasés se come a Efraím,
Efraím a Manasés, y ambos se lanzan contra Judá.
Ni con eso se le ha pasado el enojo, y su mano
sigue amenazante.
LOS QUE
ORGANIZAN LA OPRESIÓN
10
1 ¡Pobres de aquellos
que dictan leyes injustas
y
ponen por escrito los decretos de la maldad.
2 Dejan sin protección
a los pobres de mi país;
roban
a los pequeños de sus derechos,
dejan
sin nada a la viuda
y
despojan al huérfano!
3 ¿Qué harán el día en
que se arreglen las cuentas?
¿A
dónde huirán, y quién los ayudará
cuando,
desde lejos, venga el desastre?
¿Dónde
encerrarán sus riquezas?
4 No quedará más que
doblegarse bajo las cadenas
o
caer con los muertos.
Pero
a Yavé no se le ha pasado el enojo,
aún
sigue con la mano amenazante.
CONTRA ASIRIA
5 ¡Ay de Asur, que es
el bastón de mi ira,
el
garrote que usa mi furor!
6 Yo lo he enviado
contra
una nación impía,
contra
un pueblo que me molesta,
para
que lo saquee
y le
quite todo lo que tiene
y lo
pisotee como el polvo de las calles.
7 El, sin embargo, no
entiende mi proyecto,
ni
lo cree así su corazón,
pues
su intención es destruir
y
desmenuzar a no pocas naciones.
8 Dice: “¿Mis príncipes no son
reyes acaso? 9 No sucedió a Calmo
como a Carquemís, a Jamat igual que a Arpad y a Samaria como a Damasco?
10 Mi mano supo alcanzar
los reinos de los ídolos, en que las estatuas eran más numerosas que las de
Jerusalén y Samaria; 11 pues bien, como he tratado a Samaria y a sus ídolos, ¿no seré
capaz de hacer lo mismo con Jerusalén y sus objetos sagrados?”
12 Pero esto ha de
suceder: cuando el Señor haya terminado su obra en la montaña de Sión y en
Jerusalén, castigará la soberbia del corazón del rey de Asiria y la mirada
despreciativa de sus ojos. Porque dijo:
13 “Esto lo conseguí con
la fuerza de mi brazo
y
con mi capacidad, pues soy inteligente;
he
hecho retroceder las fronteras de los pueblos
y me
he apoderado de sus tesoros.
Yo
como soberano hice bajar de su trono a sus reyes.
14 Mi mano ha tomado,
como se toma un nido,
las
riquezas de los pueblos.
Como
se recogen huevos botados,
así
me he apoderado de toda la tierra
y no
hubo quién aleteara
ni
abriera el pico ni piara.”
15 ¿Acaso el hacha se
cree más que el leñador,
o la
sierra, más que el aserrador?
¡Como
si el bastón mandara a quien lo usa
o el
palo moviera al que no es de madera!
16 Por eso, Yavé de los
ejércitos enviará
a
sus hombres forzudos la debilidad
y
prenderá fuego a su lujo
como
se enciende la leña.
17 La luz de Israel se
hará fuego
y su
Santo será como una llama,
18 que quemará y
consumirá
todos
sus matorrales en un solo día.
El
esplendor de sus bosques y de sus árboles frutales
se
desvanece, se deshace,
y se
le va la vida.
19 Lo que quede de sus
árboles será tan poco, que un niño los podrá contar.
UN RESTO VOLVERÁ
20 Aquel día el resto de
Israel y los sobrevivientes de la familia de Jacob ya no le pedirán ayuda al
que les pega, sino que le pedirán ayuda a Yavé, el Santo de Israel, y serán
sinceros con él.
21 “Un resto volverá”,
un resto de Jacob se volverá hacia el Dios fuerte. 22 Porque aunque fuera tu
pueblo, oh Israel, como la arena del mar, sólo un resto volverá. Su destrucción
está decidida, para que quede bien en claro la justicia; 23 pues el Señor Yavé de los
ejércitos llevará a cabo, en todo el país, exterminio y limpieza. 24 Por tanto, así se expresa
Yavé de los ejércitos:
Oh pueblo mío, que vives en Sión, no le tengas
miedo a Asur, que te da de palos, o que te pega con su bastón, como hacía
Egipto. 25 Porque dentro de muy
poco tiempo desaparecerá mi enojo, y mi cólera se tornará contra él.
26 Yavé de los ejércitos
hará zumbar la huasca sobre él, igual como cuando se las dio a Madián, en el
cerro Horeb, y levantará su bastón sobre el mar, como lo hizo en Egipto. 27 Entonces, la carga se caerá
de tu espalda, su yugo dejará de pesar en tu cuello, y la abundancia
reemplazará la opresión.
28 Se acerca por el lado
de Rimón, avanza sobre Ayot, atraviesa Migrón, deja su bagaje en Micmás.
29 Atraviesan el
desfiladero, pasan la noche en Gueba. Rama se asusta, Guibea de Saúl huye. 30 Grita, hija de Galim;
escúchala, Lais; respóndele, Anatot.
31 Madmena se dispersa,
los habitantes de Gabim buscan refugio. 32 Hoy mismo hará un alto en
Nob, y extenderá su brazo sobre el cerro de la hija de Sión, la colina de
Jerusalén...
33 Pero vean cómo el
Señor Yavé de los ejércitos desgaja con fuerza las copas de los árboles; los
más altos son cortados y los más orgullosos, rebajados. Su hacha termina con
los matorrales del bosque, 34 y el Líbano tan nombrado se viene abajo.
EL PRÍNCIPE DE LA PAZ
•11
1 Una rama saldrá del
tronco de Jesé,
un
brote surgirá de sus raíces.
2 Sobre él reposará el
Espíritu de Yavé,
espíritu
de sabiduría e inteligencia
espíritu
de prudencia y valentía,
espíritu
para conocer a Yavé y para respetarlo,
y
para gobernar según sus preceptos.
3 No juzgará por las
apariencias
ni
se decidirá por lo que se dice,
4 sino que hará
justicia a los débiles
y
defenderá el derecho de los pobres del país.
Su
palabra derribará al opresor,
el
soplo de sus labios matará al malvado.
5 Tendrá como cinturón
la justicia,
y la
lealtad será el ceñidor de sus caderas.
6 El lobo habitará con
el cordero,
el
puma se acostará junto al cabrito,
el
ternero comerá al lado del león
y un
niño chiquito los cuidará.
7 La vaca y el oso
pastarán en compañía
y
sus crías reposarán juntas,
pues
el león también comerá pasto, igual que el buey.
8 El niño de pecho
jugará sobre el nido de la víbora,
y en
la cueva de la culebra el pequeñuelo meterá su mano.
9 No cometerán el mal,
ni dañarán a su prójimo
en
todo mi Cerro santo,
pues,
como llenan las aguas el mar,
se
llenará la tierra del conocimiento de Yavé.
• EL REGRESO DE LOS DESTERRADOS
10 Aquel día la raíz de
Jesé se levantará como una bandera para las naciones, los pueblos irán en su
busca y su casa se hará famosa.
11 Al mismo tiempo, el
Señor volverá a tender su mano para rescatar al resto de su pueblo, a los que
todavía queden en Asur y Egipto, en Patros, Etiopía y Elam, en Sinear, Jamat y
las islas del mar.
12 Levantará una bandera
que se verá desde el extranjero, para juntar a los desterrados de Israel, y
reunirá a los dispersos de Judá desde los cuatro puntos cardinales.
13 Entonces se acabará
la envidia de Efraím y los enemigos de Judá serán aplastados; Efraím ya no
tendrá envidia de Judá y Judá no será más enemigo de Efraím.
14 Se dejarán caer sobre
las costas de los filisteos al oeste, y juntos asaltarán a los hijos del este; extenderán
su imperio sobre Edom y Moab y someterán a los amonitas.
15 Y Yavé secará el
golfo del mar de Egipto y levantará su mano contra el río Éufrates; con un
fuerte soplido lo dividirá en siete brazos que se podrán cruzar sin sacarse los
zapatos.
16 Así tendrá un camino
el resto de su pueblo que haya sobrevivido en el destierro de Asiria, del mismo
modo que lo tuvo Israel cuando salió de Egipto.
HIMNO DE LOS RESCATADOS
•12
1 Y dirás aquel día:
“Te doy gracias, Yavé,
porque
estabas enojado conmigo,
pero
se te pasó el enojo y me levantaste.
2 ¡Vean cómo es él, el
Dios que me salva!
En
él confío y no tengo más miedo,
pues
Yavé es mi fuerza y mi canción,
él
ha sido mi salvación.
3 Y ustedes sacarán
agua con alegría
de
las vertientes de la salvación.
4 Ustedes dirán ese
día:
¡Denle
las gracias a Yavé, vitoreen su Nombre!
Publiquen
entre los pueblos sus hazañas,
celébrenlo,
pues su Nombre es sublime.
5 ¡Canten a Yavé, pues
hizo maravillas
que
ahora son famosas en toda la tierra!
6 ¡Grita de contento y
de alegría, oh Sión,
porque
grande es, en medio de ti, el Santo de Israel!”
PROFECÍA CONTRA
BABILONIA
•13 1 Esta es la sentencia
contra Babilonia que fue revelada a Isaías, hijo de Amós, contra Babilonia.
2 En lo alto de un cerro pelado
coloquen una bandera, lancen gritos de guerra, háganles señas con la mano para
que entren por las puertas de los príncipes.
3 “Yo he dado órdenes a mis
Santos, a mis guerreros alegres y gloriosos, instrumentos de mi venganza.”
4 Escuchen ese rugido que viene
de las montañas como de una inmensa muchedumbre. Escuchen el ruido de los
reinos o de las naciones reunidas. Es Yavé de los ejércitos, que pasa revista
al ejército dispuesto para la guerra. 5 Yavé y los defensores de su
causa llegan de lejanas tierras, más allá del horizonte, para arrasar toda la
tierra.
6 Griten, pues se acerca el día
de Yavé; es como la tormenta del Dios Todopoderoso. 7 Por eso, todos los brazos
caen sin fuerza... A todos los hombres se les para el corazón. 8 De puro susto comienzan a
temblar y a sentir dolores y se retuercen como mujeres que dan a luz. Se miran
unos a otros, el miedo se dibuja en sus rostros ardientes.
9 Ya llega el día cruel de
Yavé,
con furia y rabia inmensa,
para dejar la tierra hecha un desierto
y acabar con todos los pecadores.
10 Las estrellas del
cielo y sus constelaciones han dejado de alumbrar, el sol ha salido negro y la
luna no envía más su luz.
11 “Voy a castigar a
todo el mundo por su maldad y a los impíos por sus crímenes; acabaré con el
orgullo de la clase alta y humillaré la soberbia de los dictadores. 12 Haré que los hombres sean más
escasos que el oro fino y más difíciles de hallar que el oro de Ofir.”
13 Por eso, tiemblan los
cielos y la tierra se mueve de su sitio, al ver el furor de Yavé de los
ejércitos, cuando estalla su cólera.
14 Entonces, como una
cabrita asustada, como ovejas que andan sin pastor, cada uno se vuelve a su
pueblo o huye a su patria.
15 A todos los que
encuentran los traspasan, y a todos los que apresan los acuchillan. 16 Sus hijos son aplastados ante
sus mismos ojos, sus casas saqueadas y sus mujeres violadas.
17 “Miren cómo yo empujo
contra ellos a los medos, que no se interesan por la plata y que desprecian al
oro. 18 Sus arcos tiran al
suelo a los jóvenes, ni siquiera se compadecen del fruto de las entrañas y
miran sin lástima a los niños.
19 Babilonia, la perla
de los reinos, la joya y orgullo de los caldeos, será como Sodoma y Gomorra,
arrasada por Dios. 20 Nunca más, en
adelante, será poblada o habitada. Ni el árabe acampará allí ni los pastores
descansarán allí con sus rebaños.
21 Por allí vagarán las
fieras del desierto
y
las lechuzas se meterán en sus casas.
Allí
bailarán los avestruces
y
danzarán los machos cabríos.
22 Las hienas aullarán
en sus castillos
y
los chacales en sus lujosos palacios.
Ya
se acerca su hora,
no
tardarán en llegar esos días.
14 1 Sí, Yavé se compadecerá de Jacob, dará su preferencia a Israel y
volverá a instalarlo en su patria. El extranjero seguirá también sus pasos y se
juntará a los de la familia de Jacob. 2 Los pueblos los recogerán y
los devolverán a su tierra, y la familia de Israel, a su vez, se apoderará de
ellos y los hará sus esclavos y sirvientes en la tierra de Yavé. Israel hará
prisioneros a los que lo llevaron cautivo y dominará a sus opresores.
• ¿CÓMO CAÍSTE, ESTRELLA BRILLANTE?
3 Cuando Yavé te libere de tus
padecimientos, de tus inquietudes y de la dura esclavitud a la que estabas
sometido, 4 te burlarás así del
rey de Babilonia:
5 ¡Cómo ha terminado el tirano
y acabado su arrogancia! Yavé ha roto el palo de los malvados, el bastón de los
opresores, 6 que les pegaba a los
pueblos con rabia, golpeándolos sin cesar, y oprimía con furia a las naciones,
persiguiéndolas sin descanso.
7 La tierra está ahora tranquila
y quieta y retumban las aclamaciones. 8 Aun los cipreses y los cedros
del Líbano se alegran, diciendo: “Desde que estás en la tumba, ya no tenemos
que temer al leñador.”
9 Bajo la tierra, el reino de
los muertos se agita por ti, para darte la bienvenida; despierta a las sombras
de todos los grandes de la tierra y se levantan de sus tronos los reyes de los
pueblos.
10 Todos se dirigen a ti
y te dicen: “¡Tú también has sido tirado al suelo y ahora eres igual a
nosotros! 11 Tu esplendor junto al
sonido de tus arpas ha sido lanzado al lugar adonde van los muertos, tienes
gusanos como tu cama y, para cubrirte, lombrices.”
12 ¿Cómo caíste desde el
cielo, estrella brillante, hijo de la Aurora? ¿Cómo tú, el vencedor de las
naciones, has sido derribado por tierra?
13 En tu corazón decías:
“Subiré hasta el cielo y levantaré mi trono encima de las estrellas de Dios, me
sentaré en la montaña donde se reúnen los dioses, allá donde el norte se
termina; 14 subiré a la cumbre de
las nubes, seré igual al Altísimo.”
15 Mas, ¡ay!, has caído
en las honduras del abismo, en el lugar adonde van los muertos. 16 Los que te ven se fijan en ti
y dicen al verte: “Este es el hombre que espantaba a la tierra, que hacía
temblar a los reinos, 17 que convertía al mundo en un desierto, que destruía las ciudades y
nunca abría la cárcel a sus presos.”
18 Todos los reyes de
las naciones reposan con honor, cada uno en su tumba, 19 pero tú has sido echado a la
fosa común, como una basura que molesta, como un cadáver pisoteado, cubierto de
gente masacrada, de degollados por la espada.
20 No tendrás la
sepultura de los reyes, porque has desolado tu tierra y asesinado a tu pueblo:
nadie, en adelante, se acordará de la descendencia de los malhechores.
21 Prepárense para matar
a los hijos por los crímenes de sus padres; ¡ya no saldrán a conquistar la
tierra ni cubrirán, con sus ciudades, la faz del mundo!
22 Me levantaré contra
ellos —dice Yavé de los ejércitos— y acabaré en Babilonia con su nombre y su
descendencia, con sus hijos y sus bastardos, dice Yavé. 23 Yo se la doy a los erizos,
pues no será más que un pantano. Le pasaré la escoba, y barreré con todo, dice
Yavé.
24 Yavé de los ejércitos
lo ha jurado, diciendo:
Tal
como lo he pensado, pasará,
y
como lo he querido, se cumplirá.
25 Destrozaré a Asur en
mi propio país
y lo
aplastaré en mis cerros;
así
ustedes se librarán de su yugo
y de
su carga, que pesa sobre los hombros.
26 Esta es la sentencia
decretada contra toda la tierra; así su mano está extendida sobre las naciones.
27 Si Yavé de los
ejércitos forja un plan, ¿quién lo arruinará? Si extiende su mano, ¿quién lo
hará cambiar?
AVISO A LOS
FILISTEOS
28 El año en que murió
Ajaz, Isaías pronunció esta sentencia:
29 “No te alegres tanto,
Filistea,
porque
se quebró el bastón que te pegaba;
pues
del huevo de la culebra saldrá una víbora,
que,
a su vez, tendrá una serpiente voladora.
30 Entonces mis pobres
se alimentarán de mis campos
y
los que nada tienen dormirán tranquilos,
mientras
que a tus hijos los haré morir de hambre
y
mataré a los sobrevivientes.”
31 ¡Que den aullidos en
la alcaldía, que grite la ciudad!
Filistea
entera se queda sin ánimo.
Porque
por el norte se levanta una humareda,
¡y
nadie de sus soldados abandona las filas!
32 ¿Qué responderán, entonces,
a
los embajadores de esa nación? “Que Yavé ha fundado a Sión
y en
ella se refugiarán los pobres de su pueblo.”
LAMENTACIÓN POR
MOAB
•15
1 Profecía sobre Moab.
Bastó
con una noche:
Ar-Moab
quedó toda en silencio.
Bastó
con una noche:
Quir-Moab
fue destruida,
2 Sube la gente de
Dibón,
para
llorar en los santuarios altos;
en
el Nebo y en el Madaba gime Moab.
Llevan
el pelo cortado al rape
y la
cara afeitada.
3 En las calles y las
azoteas,
se
ven cubiertos de saco;
en
las plazas, todos están de duelo,
no
se oye más que lamentaciones.
4 Jesebón y Elealé
gritan,
hasta
Jahas se oye su voz.
Por
eso, se conmueven los valientes de Moab
y
tiembla su alma.
5 Mi corazón está de
duelo por Moab,
por
sus fugitivos que llegan hasta Soar.
Por la
cuesta de Luhit
suben
llorando,
por
el camino de Joronaím
lanzan
gritos desgarradores.
6 Las vegas de Nimrín
son
ahora un terreno abandonado,
pues
se secó la hierba, desapareció el pasto
y se
acabó el verdor.
7 Por eso, llevan sus
provisiones, lo que les queda,
al
otro lado del arroyo de los Sauces.
8 Los alaridos han
despertado toda la tierra de Moab;
el
griterío se siente hasta en Eglaim
y su
eco hasta en Beer-Elim.
Las
lagunas de Dimón están rojas de sangre,
9 pues mando un nuevo
castigo sobre Dimón:
envío
un león contra los sobrevivientes de Moab
y
contra aquellos que queden en el país.
•16
1 “Desde Selá que está
en el desierto,
lleven
corderos al monte de la hija de Sión
al
soberano del país.”
2 Y como pichones
asustados
que
han echado de su nido,
andan
las hijas de Moab
por
los vados del río Arnón.
3 “Llamen a consejo,
tomen una decisión,
extiende
tu sombra como la noche
contra
el ardor del sol;
esconde
a los perseguidos,
no
entregues al que huye.
4 Dales hospedaje a los
fugitivos de Moab,
ofréceles
un asilo frente al saqueador.”
(Cuando
se termine la opresión,
y se
hayan alejado los que aplastan al país.
5 el trono será
restablecido,
estable
gracias a la bondad,
y en
él se sentará bajo la carpa de David,
un
gobernante leal, amante del derecho,
y
dispuesto a hacer justicia.)
6 Tenemos noticias del
orgullo de Moab,
de
ese orgullo enorme,
de
su vanidad, soberbia y petulancia,
de
sus palabrerías que no llevan a ninguna parte.
7 Dejemos que los
moabitas lloren por Moab
y se
lamentan todos juntos.
Todos
suspiran apenados
por
las tortas de uva de Quir-Jerés.
8 Pues se han
marchitado los campos de Jesebón
y la
viña de Sibmá,
cuyos
racimos arrancaron los amos de las naciones.
Ella
llegaba hasta Yazer
y se
perdía en el desierto;
sus
sarmientos se extendían
hasta
más allá del mar.
9 También lloro, como
llora Yazer,
por
la viña de Sibmá,
los
regaré con mis lágrimas,
Jesebón
y Elealé.
Porque
sobre tu cosecha y tu vendimia
ya
no se escuchan las canciones;
10 alegría y el contento
se han ido de sus huertos.
Ya
no cantan ni aplauden en las viñas,
ya
no se pisa la uva en el lagar,
y se
han terminado los cantos.
11 Por eso, mis entrañas
se conmueven
por
Moab, como una cítara,
y mi
corazón por Quir-Jerés.
12 Por más que Moab se
canse
subiendo
a los santuarios,
o
entre a su templo a rezar,
nada
conseguirá con eso.
13 Esta es la sentencia
que, hace tiempo, pronunció Yavé contra Moab. Y ahora Yavé declara: “Dentro de
tres años, los mismos que dura el contrato de un soldado, el famoso poder de
Moab, con su gran población, se vendrá abajo y sólo quedará una minoría sin
importancia.”
PROFECÍA CONTRA
DAMASCO
•17
1 Oráculo contra
Damasco.
Damasco
ya no será más una ciudad,
sino
un montón de escombros.
2 Las ciudades de Aror,
abandonadas,
han
sido tomadas por los rebaños,
que
allí se tienden sin que nadie los espante.
3 Va a desaparecer el
reino de Damasco,
que
era una protección para Efraím;
pues
lo que quede de Aram y de su gloria
no
valdrá más que los israelitas
—
dice Yavé de los ejércitos.
4 La fama de Jacob
perderá su brillo
y
enflaquecerá su cuerpo.
Como
el segador toma un manojo de trigo
y
corta con su mano las espigas;
5 como se recogen las
espigas en el valle de Refaím
y
sólo quedan rastrojos,
6 o como cuando se
apalean los olivos
y
sólo quedan dos o tres aceitunas en la copa
o
cuatro o cinco en las ramas del árbol,
así
será —palabra de Yavé, Dios de Israel.
7 Por ese entonces, el hombre
mirará a su Creador y volverá sus ojos al Santo de Israel. 8 Ya no se fijará más en lo que
construyeron sus manos, ni contemplará lo que trabajaron sus dedos: los postes
sagrados y los altares para el incienso.
9 En ese día tus ciudades
fortificadas serán abandonadas como lo fueron las de los amorreos y de los
jeveos ante el ataque de los hijos de Israel: quedarán despobladas.
10 Porque olvidaste a
Dios que te salva,
y no
te acordaste de la Roca que te protege.
Pues
bien, si plantas plantas tempraneras
y
cultivas patillas traídas del extranjero,
11 las ves brotar el
mismo día que las plantas,
y a
la mañana el brote florece.
Pero
se marchita y la cosecha se te va
—
entonces tú podrás llorar.
FIN REPENTINO DE
ASUR
12 ¡Ay! un bramar de
pueblos inmensos,
como
el rugido del mar enfurecido;
estruendo
de naciones que resuenan
como
retumban las aguas torrentosas.
13 Pero El las amenaza,
y de
muy lejos huyen,
como
polvillo de los cerros movido por el viento,
o
como un remolino, por el huracán.
14 Espanto, al caer la
tarde,
pero
antes de amanecer ya no queda nadie.
Esa
será la suerte de nuestros opresores,
el
destino de los que nos saquean.
PROFECÍA CONTRA
ETIOPÍA
•18
1 ¡Ay de la tierra de
las langostas
aladas,
más
allá de los ríos de Etiopía,
del
país que envía embajadores por mar
en livianas
canoas de juncos!
2 Vayan, rápidos
mensajeros,
al
país de gente alta y morena,
cuyo
pueblo ha sido siempre temible;
a la
nación vigorosa y conquistadora
cuya
tierra está surcada por ríos.
3 Ustedes, habitantes
del universo
y
pobladores de la tierra,
miren
esta bandera en lo alto de los cerros,
y
escuchen el sonido del clarín.
4 Porque así me ha
hablado Yavé:
Me
quedo mirando y sin moverme ahí donde estoy,
así
como pesa el calor cuando hay mucho sol,
o
como se detiene una nube blanca en un día de siega.
5 Pues antes de la
vendimia,
después
que haya florecido la viña,
y
cuando comiencen a aparecer los granitos,
podaré
los sarmientos con las tijeras
y
arrancaré o cortaré los racimos.
6 Y quedarán a merced
del ave de rapiña de los cerros
o de
las fieras salvajes.
Los
buitres estarán sobre ellos en el verano
y
las fieras salvajes, en el invierno.
7 En ese tiempo, el pueblo de
gente alta y morena, ese pueblo siempre respetado, la nación vigorosa cuyo
territorio está surcado por ríos, le llevará regalos a Yavé de los ejércitos al
lugar de su Nombre, al cerro de Sión.
PROFECÍA CONTRA
EGIPTO
19
1 Yavé se ha montado en
una rápida nube,
y
llega a Egipto.
Los
ídolos de Egipto tiemblan al verle
y a
los egipcios les falla el corazón.
2 “Azuzaré a los
egipcios unos contra otros
y se
pelearán los hermanos entre sí,
un
amigo con otro, una ciudad con otra,
un
reino con otro reino.
3 Egipto no sabrá qué
hacer,
echaré
a perder su prudencia.
Irán
a consultar a los ídolos,
a
los adivinos, a los magos y a los brujos.
4 Entregaré a Egipto a
un amo sin corazón;
un
rey cruel los gobernará,
dice
el Señor Yavé de los ejércitos.”
5 Desaparecerá el agua
del mar,
su
río no correrá y quedará seco;
6 los arroyos quedarán
infectados,
el
agua de sus canales disminuirá y se secará.
7 Las plantas que están
a orillas del Nilo
como
los juncos y las cañas se marchitarán,
todos
los sembrados regados por el Nilo
se
pondrán amarillos,
se
secarán y no quedará nada.
8 Los pescadores se
quejarán,
todos
los que tiran el anzuelo en el Nilo
andarán
tristes,
los
que extienden la red en el agua se lamentarán.
9 Estarán de muerte los
que trabajan el lino,
y
los que lo limpian y lo hilan, también.
10 Los tejedores
quedarán apenados
y
todos los obreros, desanimados.
11 ¡Son unos estúpidos
los príncipes de Zoan!
Los
sabios de Faraón forman un ministerio de imbéciles,
y
todavía dicen al Faraón: “Yo soy un alumno de sabios,
un
alumno de antiguos reyes.”
12 ¿Dónde están tus
sabios?
Que
te digan si lo saben, y que adivinen
lo
que ha decidido hacer con Egipto
Yavé
de los ejércitos.
13 Están locos los
príncipes de Zoan,
y se
engañan los príncipes de Nof,
pues
hacen desviarse a Egipto
ellos,
que son los jefes de sus tribus.
Yavé
les suministró una droga
para
que pierdan los sentidos.
14 Por eso, Egipto lo
hace todo al revés,
como
un borracho atontado que vomita.
15 Y ya de nada le
aprovecha a Egipto
lo
que pueden hacer la cabeza o la cola,
la
palmera o el junco.
EGIPTO SE
CONVERTIRÁ
16 Ese día, los egipcios
comenzarán a temblar de susto y terror como las mujeres, cuando vean que Yavé
agita su mano. 17 Egipto le tendrá
miedo al país de Judá; cada vez que alguien se acuerde de los judíos se pondrá
pálido de susto, porque recordará las amenazas de Yavé de los ejércitos.
18 Entonces habrá en
Egipto cinco ciudades que hablarán la lengua de Canaán, y que jurarán por Yavé
de los ejércitos. Y de ellas una se llamará Ciudad del Sol. 19 Aquel día, se levantará un
altar a Yavé en medio del país de Egipto y cerca de la frontera se colocará un
monumento de piedra a Yavé. 20 Este será para Yavé de los ejércitos una señal y un testimonio en
el país de Egipto.
Y cuando se vean oprimidos y pidan socorro a
Yavé, éste les mandará un salvador que los defenderá y libertará. 21 Así, Yavé se dará a conocer a
los egipcios y éstos, al conocerlo, le honrarán con sacrificios y ofrendas.
Harán votos a Yavé y los cumplirán.
22 Pues bien, si Yavé ha
castigado estrictamente a los egipcios, también los sanará. Se volverán a Yavé,
que los atenderá y los consolará.
23 Y habrá entonces un
camino que vaya de Egipto a Asiria. Los asirios irán a Egipto y los egipcios a
Asiria; Egipto y Asiria servirán a Yavé. 24 Por último, Israel se juntará
con Egipto y Asiria, y esto será una bendición para el mundo entero. 25 Yavé de los ejércitos lo
bendecirá con estas palabras: “Benditos sean mi pueblo de Egipto y Asur, la
obra de mis manos, e Israel, mi herencia.”
ISAÍAS ANDA COMO
PRISIONERO
•20 1 Aquel año el
generalísimo de Sargón, rey de Asiria, fue mandado a Azoto; la atacó y se
apoderó de esta ciudad. 2 Entonces Yavé habló por medio de Isaías, hijo de Amós. Le había
dicho: “Te colgarás este saco de la cintura y te sacarás las sandalias de tus
pies.” Isaías lo hizo así y andaba sin ropa y descalzo.
3 Luego dijo Yavé: “Mi siervo
Isaías anduvo sin ropa y descalzo durante tres años, y esto fue una señal y
anuncio para Egipto y Etiopía. 4 De la misma manera conducirá el rey de Asur a los cautivos de
Egipto y a los desterrados de Etiopía. Jóvenes o viejos, los llevará desnudos,
sin zapatos y con las nalgas al aire.”
5 Entonces habrá susto y
vergüenza para quienes confiaban en Etiopía y se sentían seguros por Egipto. 6 Los habitantes de estas
costas temblarán y dirán: “¡Miren lo que le ha ocurrido a aquel en quien
confiábamos, y a quien acudíamos en busca de protección, para vernos seguros y
libres del rey de Asiria! Y ahora, ¿cómo nos vamos a salvar nosotros?”
CAÍDA DE BABILONIA
•21 1 Profecía sobre el
desierto que está junto al mar.
Esto
viene del desierto, del país espantoso,
es
como una tempestad que pasa por el Negueb.
2 Una visión siniestra
se presenta a mis ojos:
El
traidor traiciona, y el salteador saquea:
“¡Arriba,
elamitas! ¡ataquen, medos!”
—
“Hice callar los últimos gemidos.”
3 Por eso, mis entrañas
se estremecen de espanto
y el
dolor se apodera de mí
como
de una mujer que da a luz;
estoy
muy asustado para oír,
muy
aterrado para ver.
4 Ando perdido,
cosas
horribles me llenan de terror;
el atardecer, que tanto esperaba,<;o:p>
ahora
me causa pánico.
5 Se pone la mesa,
se
extiende el mantel,
se
come, se bebe...
¡Arriba,
capitanes,
preparen
sus escudos!
6 Pues así me ha
hablado el Señor: “Anda, coloca un centinela
para
que comunique lo que vea.
7 Si ve tropas de
caballería
y a
los jinetes formados de dos en dos,
unos
montados en burros,
otros
en camellos,
que
ponga atención, mucha atención.”
8 El vigía exclamó: “En
lo alto de la torre, mi señor,
estoy
de pie todo el día,
y en
mi puesto de guardia
permanezco
alerta toda la noche.
9 Pues bien, veo
acercarse la caballería
y a
los jinetes, formados de dos en dos.”
Entonces
me han hablado y me han dicho: “Cayó, cayó Babilonia
y
todas las estatuas de sus dioses
han
rodado por el suelo hechas pedazos.”
10 Oh pueblo mío, que
has sido pisoteado
y
trillado en la era,
lo
que he oído de Yavé de los ejércitos,
Dios
de Israel,
yo
te lo anuncio.
CONTRA EDOM Y
ARABIA
11 Profecía sobre Edom.
Alguien me grita desde Seír: “Centinela, ¿qué
hora es de la noche?
Centinela,
¿qué hora es de la noche?”
12 El centinela
responde: “Llega la mañana, pero también la noche;
si
ustedes quieren preguntar, pregunten,
pero
vuelvan otra vez.”
13 Profecía sobre
Arabia:
Entre
las matas de la estepa pasan la noche
las
caravanas de los dedanitas.
14 Salgan al encuentro
del sediento,
habitantes
del país de Temá,
llevándole
agua;
acojan
al fugitivo y denle pan.
15 Pues ellos vienen
huyendo de las espadas,
de
las espadas afiladas,
del
arco listo para disparar,
de
la violencia de la guerra.
16 Sí, así me ha dicho
el Señor: “Dentro de un año, lo mismo que dura el contrato de un soldado, toda
la riqueza de Quedar se habrá terminado 17 y no quedará casi nada de los
arqueros valientes de Quedar —esto es palabra de Yavé, el Dios de Israel.”
¡NO SE ALEGREN!
•22 1 Profecía contra el
valle de la Visión.
¿Qué te pasa, que has subido a las terrazas,
2 ciudad llena de
bulla,
ciudad
ruidosa y de vida alegre?
Si
tu gente está muerta,
no
murieron a espada
ni
cayeron en el combate.
3 Todos tus jefes
huyeron juntos
y se
rindieron bajo la amenaza de los arcos;
tus
valientes se dieron a la fuga,
pero
fueron apresados.
4 Por eso digo:
“Apártense de mí
para
que pueda llorar amargamente.
No
traten de consolarme
por
el desastre de la hija de mi pueblo.”
5 Pues es un día de
derrota,
aplastante
y desastrosa,
que
envía el Señor Yavé de los ejércitos.
En
el valle de la Visión se echan abajo las murallas,
y
los gritos de socorro llegan hasta las montañas.
6 Elam toma su caja de
flechas,
Aram
monta a caballo
y
Quir saca su escudo.
7 Tus más hermosos
valles están llenos de carros,
y la
caballería toma posiciones frente a las puertas.
8 Así cayeron las
defensas de Judá.
• COMAMOS Y BEBAMOS
Aquel día miraron al arsenal de la Casa del
Bosque. 9 Ustedes se fijaron en
que las murallas de la ciudad de David estaban mal, muy mal, 10 por lo que examinaron las
casas de Jerusalén, una por una, y derribaron casas para fortificar la muralla.
11 También hicieron un
estanque entre los dos muros para recoger las aguas del estanque inferior, en
sustitución de la piscina antigua.
Pero no repararon en el que manda estos
acontecimientos, ni vieron a aquel que los ha decidido desde hace tiempo.
12 El Señor Yavé de los
ejércitos los invitaba aquel día a llorar y lamentar sus pecados, a cortarse el
pelo y a vestirse con un saco. 13 Pero prefirieron reír y divertirse. Mataron bueyes y degollaron
ovejas, comieron carne y bebieron vino: “Comamos y bebamos, que mañana
moriremos.”
14 Ahora bien, Yavé de
los ejércitos me ha comunicado esto: “Esta falta sólo será pagada por su
muerte.”
CONTRA UN
MINISTRO
15 Así habla el Señor
Yavé de los ejércitos:
Anda a ver a ese funcionario, llamado Sobná, que
es administrador del palacio 16 y que se está haciendo un sepulcro en el cerro, una bóveda tallada
en roca viva:
¿Qué tienes tú aquí o quién eres tú aquí
para
que te mandes hacer un sepulcro así?
17 Pues bien, Yavé te va
a arrojar, hombre,
te
agarrará y te apretará,
18 te enrollará como una
pelotazo
y te
hará rodar hacia una tierra lejana.
Allí
morirás y allí pararán tus carrozas famosas,
tú
que deshonras la casa de tu amo,
19 “Te destituiré de tu
puesto
y te
quitaré tu cargo;
Aquel
día llamaré a mi servidor,
20 a Eliaquim, hijo de
Helcías.
Le
pasaré tu traje,
21 le colocaré tu
cinturón,
y le
confiaré tu cargo,
y
será un padre para los habitantes de Jerusalén
y
para la familia de Judá.
22 Pondré en sus manos
la
llave de la Casa de David;
cuando
él abra, nadie podrá cerrar,
y
cuando cierre, nadie podrá abrir.
23 Lo meteré como un
clavo
en
un muro resistente
y su
puesto le dará fama
a la
familia de su padre.”
24 (Colgarán allí todo
lo de valor de la familia de su padre —sus hijos y nietos-, todos los
utensilios pequeños, desde las copas hasta los jarros.
25 Pero, dice Yavé de
los ejércitos, cederá el clavo que había sido colocado en un muro resistente.
Se soltará y caerá. Y todo el peso que sostenía, se hará añicos, pues así lo ha
querido Yavé.)
PROFECÍA SOBRE
TIRO
•23 1 Profecía contra Tiro.
Lloren, navíos de Tarsis,
porque
ha sido destruido su puerto.
Al
volver del país de Quitim
supieron
la noticia.
2 ¡Ustedes se han
quedado sin voz,
gente
de la costa,
comerciantes
de Sidón!
Ustedes
atravesaban el mar
3 y vivían del tráfico
transmarino.
El
grano del valle del Nilo era su riqueza,
que
vendían al mundo entero.
4 ¡Qué vergüenza,
Sidón!
Tú
preguntas: “¿Acaso no he tenido hijos
y
sufrido los dolores de parto,
educado
a jóvenes y niñas?”
5 Cuando se enteren en
Egipto,
la
suerte de Tiro los hará temblar.
6 Vuelvan, pues, a
Tarsis,
y
dejen que se lamenten los habitantes de la costa,
habitantes
de la costa.
7 ¿Dónde está ahora la
ciudad orgullosa,
que
tenía tantos años de antigüedad
y
que llegó muy lejos en sus andanzas
para
establecerse allá sus sucursales?
8 ¿Quién es, pues, el
que ha tramado esto
en
contra de Tiro, la reina,
cuyos
comerciantes eran príncipes
y
sus negociantes, los grandes de la tierra?
9 Esto lo ha tramado
Yavé de los ejércitos,
para
echar abajo todo su prestigio
y
para humillar a los más grandes del mundo.
10 ¡Ara el campo, ahora,
hija de Tarsis,
no
hay más puerto!
11 Yavé extendió su mano
sobre el mar
para
derribar a grandes potencias;
El
dio una orden referente a Canaán:
Sus
fortalezas serán destruidas.
12 El dijo: “¡Ya no
triunfarás más,
Hija
de Sidón, muchacha que has sido violada!
Levántate
y márchate a Quitim,
que
allí tampoco tendrás tranquilidad.”
13 Pues mira cómo está
la tierra de Caldea, este pueblo ya no existe, Asiria lo ha entregado a las
fieras del desierto. Levantaron torres de asalto, demolieron sus castillos, y
sólo quedan escombros.
14 ¡Lloren, navíos de
Tarsis,
porque ha sido destruido su puerto!
15 Entonces Tiro será
olvidada durante setenta años, esto es la duración de un reinado. Pero al cabo
de los setenta años, a Tiro le pasará lo mismo que a la prostituta de la
canción: 16 Toma la guitarra y
recorre la ciudad, prostituta olvidada, toca lo mejor que puedas. Puede ser que
con tus canciones se vuelvan a acordar de ti.
17 Después de los
setenta años, Yavé se interesará de nuevo por Tiro, quien volverá a cobrar su
salario de prostituta y se entregará a todos los reyes del mundo. 18 Pero sus ganancias y ahorros
no serán, esta vez, guardados ni se acumularán, sino que serán consagrados a
Yavé. Esos fondos se usarán para aquellos que ofician en su presencia, y con
esto tendrán buena comida y se vestirán como príncipes.
POEMAS SOBRE EL
ÚLTIMO JUICIO
•24 1 Miren cómo Yavé
limpia la tierra, la arrasa, trastorna su superficie, dispersa a sus
habitantes:
2 al sacerdote y al
laico,
al
amo y al esclavo,
a la
señora y su empleada,
al
vendedor y al comprador,
al
prestamista y al que pide prestado,
al
acreedor y al deudor.
3 La tierra será
totalmente arrasada
y
completamente saqueada,
porque
Yavé ha hablado.
4 La tierra está de
duelo y se seca,
el
mundo está agotado y decae,
el
cielo y la tierra se debilitan.
5 La tierra ha sido
profanada
por
los pies de sus habitantes,
que
pasaron por alto las leyes,
violaron
los mandamientos
y no
cumplieron el contrato eterno.
6 Por eso, una
maldición ha devorado la tierra
por
culpa de sus habitantes;
por
eso, se han ido muriendo
y
sólo quedan unos pocos.
(7 El vino se ha
terminado,
la
viña se ha secado,
todos
los que tenían el corazón alegre andan ahora tristes.
8 Ya no tocan los
tambores,
ni
resuenan las guitarras,
ha
cesado el bullicio de la fiesta.
9 Ya no se toma vino ni
se canta,
y
los que toman, sienten amargos los licores.
10 La ciudad del
libertinaje está en ruinas
y
las puertas de las casas, cerradas.
11 La gente se queja en
las calles porque no hay vino,
la
alegría ya no se ve
y
las fiestas han desaparecido del país.
12 La ciudad es ahora
sólo ruinas
y la
plaza se ha quedado sin vida, desierta.)
13 Estos quedan en la
tierra, allí donde estaban los pueblos,
como
las aceitunas después de apalear al olivo
o
como los pampanitos después de la vendimia.
14 Ellos levantan la
voz, gritan de alegría;
avivan
el nombre de Yavé desde la orilla del mar.
15 También alaban a Yavé
las islas del mar;
¡Islas
del mar, aviven el Nombre de Yavé, Dios de Israel!
16 Desde el fin del
mundo se escuchan cantos: “Gloria al Justo.”
Y
pensar que yo decía: ¡Pobre de mí!, ¡pobre de mí!,
no
hay más que traidores y traición.
17 Pánico, fosa y trampa
te esperan,
habitante
de la tierra:
18 el que logre salvarse
del pánico
caerá
en la fosa;
y el
que se libre de la fosa
quedará
atrapado en la trampa.
Las
compuertas de lo alto se han abierto
y
los cimientos de la tierra se han estremecido.
19 La tierra estalla en
pedazos,
la
tierra cruje y se agrieta,
la
tierra tiembla y se sacude,
20 la tierra se bambolea
como un borracho,
se
balancea como una hamaca;
es
tanto el peso de sus faltas con las que debe cargar,
que
cae al suelo sin poder levantarse.
21 Ese día Yavé pedirá
cuentas
al
ejército de los cielos, allá en lo alto,
y
aquí abajo, a los reyes de la tierra;
22 los juntará a todos y
los meterá en un calabozo,
y
serán encerrados en la cárcel,
y
después de años, recibirán su sentencia.
23 La luna se pondrá
colorada,
el
sol no sabrá dónde esconderse, avergonzado,
; cuando
Yavé de los ejércitos sea rey
sobre
el cerro de Sión, en Jerusalén,
y
aparezca su Gloria ante sus Ancianos.
ACCIÓN DE
GRACIAS
•25 1 Yavé, tú eres mi
Dios, yo te saludo y celebro tu Nombre, pues hiciste maravillas, obras que
venían desde mucho antes, que no podían faltar.
2 Has hecho de la ciudad un
montón de escombros, y de la fortaleza una ruina; el bastión de los extranjeros
ya no es una ciudad, y nadie la reconstruirá.
3 Por eso, te proclama un
pueblo poderoso, y la ciudad respetada por las naciones te teme.
4 Tú has sido un refugio para
el despreciado, una ayuda para el pobre en su miseria; te hiciste abrigo contra
la lluvia, y sombra para el calor. El aliento de los tiranos es como la lluvia
helada 5 o como el ardor del
sol en el desierto; pero tú rebajas la arrogancia de los extranjeros como el
calor del sol, y haces callar el canto de los tiranos.
LA CENA DE LOS
JUSTOS
6 Yavé de los ejércitos está
preparando para todos los pueblos, en este cerro, una comida con jugosos asados
y buenos vinos, un banquete de carne y vinos escogidos.
7 En este cerro quitará el velo
de luto que cubría a todos los pueblos y la mortaja que envolvía a todas las
naciones. 8 Y destruirá para
siempre a la Muerte.
El Señor Yavé enjugará las lágrimas de todos los
rostros; devolverá la honra a su pueblo, y a toda la tierra, pues así lo ha
dicho Yavé. 9 Entonces dirán: “Este
es, en verdad, nuestro Dios, de quien esperábamos que nos salvara; éste es
Yavé, en quien confiábamos. Ahora estamos contentos y nos alegramos porque nos
ha salvado; 10 pues la mano de Yavé
se nota en este cerro.”
Moab, en cambio, será pisoteado como se pisotea
la paja en un montón de guano, 11 y desde allí levantará sus brazos como los extiende el nadador
para nadar. Pero Yavé aplastará su soberbia a pesar de sus esfuerzos. 12 Tus seguras y elevadas
torres, las destruirá, las demolerá y las echará abajo.
CANTO DE
VICTORIA
26 1 En ese día cantarán de esta manera en el país de Judá:
Tenemos ahora una ciudad amurallada;
El
ha construido para defendernos
no
una, sino dos murallas.
2 Abran las puertas
para que entre la gente buena,
que
cumple fielmente 3 y se queda firme.
Tú
la guardas en paz porque confía en ti.
4 No duden nunca de
Yavé,
pues
Yavé es la Roca para siempre.
5 El doblegó a los que
vivían en las alturas,
en
la ciudadela de la cual nadie podía apoderarse;
la
derribó, la demolió y la redujo a escombros.
6 Ahora es pisoteada,
pasan
sobre ella los pies de los humildes y de los pobres.
• SALMO DE ESPERANZA
7 El camino del justo es
siempre derecho, tú le allanas el camino recto. 8 ¡Ah, Yavé!, tú sabes que sólo
buscamos el camino de tus preceptos.
Tu nombre y tu memoria son el anhelo del alma. 9 Mi alma te desea por la noche
y mi espíritu se despierta en mí desde la mañana.
Cuando a la tierra le llegan tus juicios, los
habitantes del mundo aprenden a ser justos. 10 Pues si se perdona al
malvado, no aprende la justicia y sigue haciendo el mal en la tierra del
derecho, pues no teme la majestad de Yavé.
11 ¿Hasta cuándo los
estarás amenazando sin que comprendan? Haz que vean, para vergüenza suya, que
cuidas de tu pueblo; ¡que tu furor, cual fuego, devore a tus enemigos!
12 Yavé, dígnate darnos
la paz, pues, sólo tú llevas a feliz término lo que hacemos nosotros.
13 Oh Yavé, nuestro
Dios, otros señores, fuera de ti, nos han dominado, mas no recordaremos otro
nombre que el tuyo, a ti solo conocemos.
14 Los muertos no volverán,
y sus sombras no se levantarán, pues los has juzgado y los hiciste morir; has
borrado hasta el recuerdo de su nombre.
15 Yavé, has hecho
crecer tu nación, ensanchaste nuestro país y, mientras más crecía, te hacías
más famoso.
16 Yavé, en la angustia
te buscábamos; vivíamos bajo la opresión y tu castigo nos apretaba.
17 Como la mujer sufre
al dar a luz, se retuerce y grita en sus dolores, así estuvimos ante ti, Yavé.
18 Hemos concebido,
tuvimos dolores como si diéramos a luz, pero ¡puro aire!; no hemos traído al
país la salvación, y no se ven los pioneros de un mundo nuevo.
19 ¡Tus muertos
revivirán, y sus cadáveres resucitarán! Despierten y den gritos de júbilo todos
ustedes, que yacen en el polvo. Que baje tu rocío, Señor, rocío de luz, y la
tierra nos devolverá a los muertos.
20 Entra, pueblo mío, en
tus habitaciones y cierra las puertas tras de ti; escóndete un momento hasta
que pase la cólera.
21 Porque Yavé está
saliendo de su morada para castigar la maldad de los habitantes de la tierra. La
tierra dejará ver la sangre derramada y no esconderá más a los que fueron
degollados.
LA VIÑA DE YAVÉ
27 1 Aquel día Yavé castigará con su espada firme, grande y pesada a la
serpiente Leviatán, que siempre sale huyendo, a Leviatán, que es una serpiente
astuta, y matará al dragón del mar.
•2Entonces dirá:
“Cántenle a esta excelente viña. 3 Yo, Yavé, soy su cuidador; la riego todas las mañanas para que no
caiga su follaje, y me preocupo por ella noche y día.”
4 — “Yo me quedo sin cerca, ¿y
de dónde me vienen esas malezas?”
— “Yo mismo les haré la guerra y a todos les
prenderé fuego; 5 a no ser que me pidan
protección o hagan la paz conmigo; sí, conmigo.”
6 En los días que vienen le
saldrán brotes a Jacob,
Israel dará brotes y florecerá,
y sus frutos llenarán el mundo entero.
7 ¿Acaso Yavé le ha pegado como
les pegó a los que lo maltrataban? ¿O lo ha exterminado como hizo con los que
lo masacraban?
8 Lo castigó, echándolo de su
casa o desterrándolo, y lo despidió de un soplido tan fuerte como viento del
este.
9 Ahora bien, así es como será
pagada la falta de Jacob, como será expiado su pecado: tendrá que hacer pedazos
sus altares y moler sus piedras como se hace polvo la piedra de cal, y no
levantar más postes sagrados o monumentos de piedra en honor al sol.
10 La ciudad fortificada
está ahora solitaria, permanece abandonada y triste como un desierto. Allí van
a pastar los animales, allí crecen y se extienden los matorrales. 11 Cuando se secan las ramas,
las quiebran y luego las mujeres les prenden fuego.
Eso se debe a que este pueblo no quiere
entender, por eso su Hacedor no se compadece de ellos, ni los perdonará el que
los ha creado.
12 Pero llegará el día
Yavé hará la trilla desde el río Éufrates hasta el Nilo de Egipto, y ustedes,
hijos de Israel, serán juntados uno a uno.
13 Aquel día, al sentir
el fuerte sonido de la trompeta, acudirán los que andaban perdidos por el país
de Asur y los que estaban desparramados por la tierra de Egipto, y adorarán a
Yavé en el cerro santo de Jerusalén.
LOS JEFES
IRRESPONSABLES
•28
1 ¡Ay de esa ciudad,
pretenciosa
corona de los borrachos de Efraím,
espléndido
adorno de flores marchitas
en
lo alto del valle fértil!
¡Todos
quedan tendidos por el vino!
2 He aquí que uno,
robusto y macizo, mandado por el Señor,
los
tirará al suelo de un empujón,
como
si fuese una fuerte granizada,
un
viento huracanado
o
una inundación de lluvias torrenciales.
3 Será pisoteada
la
pretenciosa corona de los borrachos de Efraím.
4 Su espléndido adorno
de flores marchitas
en
lo alto del valle fértil
será
como la primera breva que madura,
que,
en cuanto uno la ve,
la
toma con la mano y se las come.
5 Ese día, Yavé de los
ejércitos
será
para los que quedan de su pueblo
espléndido
adorno y joya magnífica.
6 Pues se hará espíritu
de justicia
para
el juez en el tribunal,
le
ayudará a hacer justicia,
y al
que impide que los asaltantes pasen la puerta
le
dará valentía.
• AMENAZA CONTRA JUDÁ
7 También éstos se
tambalean
bajo
los efectos del vino,
sacerdotes
y profetas andan dando tumbos
por
haber tomado tanto.
El
vino los hace titubear
y
los licores fuertes les hacen perder los sentidos:
divagan
en sus visiones
y
tartamudean al dar sus sentencias.
8 Sí, todas las mesas
están cubiertas de vómitos,
sin
que haya un lugar limpio.
9 — ¿A quién le está
enseñando la lección,
o
quién quiere que le atienda sus explicaciones?
¡Los
niños que recién dejaron el biberón,
los
niñitos que acabaron de tomar pecho!
10 Pues no dice más que:
“¡Si
entiendes, bueno,
si
no sabes, no importa!”
11 — Sí, en realidad,
con palabras que hacen reír
y en
un idioma extranjero,
le
va a hablar a este pueblo.
12 él, que les había
dicho: “Este es el lugar para descansar,
dejen
descansar al que está cansado.
es
el momento de parar.”
Pero
no quisieron hacerle caso.
13 Por eso, Yavé les
habla en estos términos:
“¡Si
entiendes, bueno,
si
no sabes, no importa!”,
para
que al caminar se caigan de espaldas
y se
quiebren un hueso,
y
caigan en la trampa y queden atrapados.
•14 Por eso, escuchen esta
palabra de Yavé,
ustedes
que son buenos para reírse,
y
que mandan a este pueblo de Jerusalén.
15 Ustedes dicen: “Hemos
hecho un contrato con la Muerte,
y
con el lugar de los muertos hemos firmado un acuerdo.
El
vendaval destructor pasará y no nos llevará,
pues
nos refugiaremos en ilusiones
y
nos esconderemos tras mamparas.”
LA PIEDRA
ANGULAR
16 En vista de todo
esto, el Señor Yavé les dice:
Yo mismo voy a colocar una piedra en Sión,
una
piedra escogida, una piedra angular,
de
gran valor y firme: “El que se apoye en ella, no se moverá.”
17 Pondré el derecho
como regla
y la
justicia como nivel.
El
granizo aplastará su refugio ilusorio
y
las aguas se llevarán su mampara;
18 será roto su contrato
con la Muerte
y su
pacto con el Lugar de los Muertos quedará sin efecto.
Pasará
el vendaval destructor,
y a
ustedes se los llevará.
19 Cada vez que pase los
agarrará,
pues
pasará todas las mañanas,
de
día y de noche,
y si
entendieran este mensaje,
sería
puro susto.
20 La cama será demasiado
corta para poder estirarse
y la
frazada muy chica para taparse.
21 Sí, como en el monte
Perasim, Yavé se levantará,
o
como en el valle de Gabaón, se despertará
para
realizar su obra, obra rara,
para
hacer su trabajo, trabajo misterioso.
22 Así, pues, dejen de
burlarse,
no
sea que se les aprieten las ataduras;
pues,
sépanlo: “Destrucción total y para todo el país”,
esto
es lo que he oído de Yavé de los ejércitos.
EL CUENTO DEL
LABRADOR
23 Paren la oreja y
escuchen lo que les digo,
pongan atención y oigan bien mis palabras.
24 ¿Acaso el labrador
emplea todo su tiempo en arar, 25 partir los terrones y pasarle el rastrillo a su tierra?
¿No es cierto que después de haberla aplanado,
siembra mostaza y esparce el comino y luego tira el trigo y la cebada y la
avena en los surcos?
26 Su Dios es el que le
enseñó a hacerlo así y el que lo instruyó.
27 Pues el yuyo no se
trilla ni se pasa el rodillo sobre el comino, sino que al yuyo, lo mismo que al
comino, se les golpea con un palo.
28 ¿Se muele el grano de
trigo? No, pues no se trilla indefinidamente, sino que después de pasarle el
rodillo, se le limpia, pasando las ruedas, pero sin partirlo.
29 Todo esto lo ha
aprendido de Yavé de los ejércitos,
que es muy bueno para dar consejos
y que hace cosas extraordinarias
SITIO Y
LIBERACIÓN DE JERUSALÉN
•29
1 ¡Ay de Ariel, Ariel,
ciudad
donde acampó David!
Añadan
un año a otro año,
que
las fiestas den vuelta al año;
2 entonces le pondré
sitio a Ariel
y
habrá quejas y lamentaciones.
Tú
serás para mí como un Ariel.
3 Instalaré mi campamento frente a ti como David,
te rodearé de empalizadas
y
cavaré trincheras a tu alrededor.
4 Desde la fosa, donde
estés tendida, hablarás,
pero
tu voz será como la de un fantasma
y
tus palabras desde el fondo de la fosa
serán
sofocadas por el polvo.
5 Y, en un momento, de
repente,
la
multitud de los atacantes será como paja al viento,
y
las huestes de tus enemigos como polvo fino.
6 Yavé de los ejércitos
intervendrá,
con
truenos, terremotos y gran estruendo,
y el
huracán, la tempestad, y la llama de un fuego devorador.
7 Como un sueño que se
tiene de noche,
así
será para la multitud de naciones,
que
iban a pelear contra Ariel,
para
sus ejércitos que la rodeaban,
para
sus trincheras y sus empalizadas.
8 Les sucederá como al
hambriento que come en sueños
y
que se despierta con el estómago vacío;
o
como al sediento que sueña que bebe,
pero
se despierta con la garganta seca.
Así
les pasará a todas las naciones,
a
los que hayan venido para atacar a Sión.
LOS PROFETAS
IGNORAN TODO DE YAVÉ
9 Embrutézcanse y
pónganse tontos,
anden
ciegos, sin vista,
quédense
ebrios, pero no por el vino,
maréense,
pero no por el licor.
10 Es un espíritu que
adormece,
el
que Yavé les ha enviado;
les
ha cerrado los ojos a ustedes los profetas,
y a
ustedes los videntes, les ha vendado los ojos.
11 Todas las visiones
han pasado a ser para ustedes como las palabras de un libro que está sellado.
Si se lo pasa a uno que no sabe leer, diciéndole: “Lee esto”, él contestará:
“No puedo, pues el libro está sellado.” 12 O bien si se lo entregan a
otro que no sabe leer, diciéndole lo mismo, él responderá: “No sé leer.”
• ME HONRAN CON LOS LABIOS
13 El Señor ha dicho:
“Este pueblo me ofrece tan sólo palabras, y me honra con los labios, pero su
corazón sigue lejos de mí. Su religión no vale, pues no son más que enseñanzas
y obligaciones humanas.
14 Por eso, yo seguiré
desconcertando a este pueblo, y serán sorpresas y más sorpresas; la sabiduría
de sus sabios fracasará, y se perderá la inteligencia de sus entendidos.”
CONTRA LOS MALOS
CONSEJEROS
15 ¡Ay de los que
disimulan sus planes
y
creen que se esconden de Yavé!
Traman
sus proyectos en la oscuridad,
y
luego dicen: “¿Quién nos ve, quién lo sabe?”
16 ¡Qué maldad la de
ustedes!
¿Es
acaso la greda igual que el alfarero?
¿Podrá
decir al que la hizo: “Yo no soy tu obra”;
o
dirá un cántaro al alfarero: “No sabes nada”?
17 Falta muy poco tiempo
para que el Líbano se convierta en un jardín y que el jardín, en cambio, pase a
ser un zarzal.
18 Aquel día, los sordos
oirán las palabras de un libro, y libres de la sombra y de las tinieblas, los
ojos de los ciegos volverán a ver. 19 Los humildes aún se alegrarán con Yavé y los más pobres quedarán
felices con el Santo de Israel, 20 pues ya no habrá más opresor. Habrá desaparecido el que se reía de
todos y habrán sido eliminados todos los malvados,
21 los que hacen
condenar a otro porque saben hablar
y
les meten trampas a los jueces al tribunal,
y
niegan, por una coma, el derecho del bueno.
22 Por todo esto, así lo
declara Yavé,
Dios
de la familia de Jacob,
El,
que rescató a Abraham: “En adelante, Jacob ya no será defraudado
ni
tendrá por qué verse pálido,
23 pues, al ver a sus
hijos de vuelta a su casa
-gracias
a mí-,
se
pondrá a alabar mi Nombre.”
Festejarán
al Santo de Jacob
y
temerán al Dios de Israel.
24 Los descarriados
entrarán en razón
y
los rebeldes se dejarán instruir.
CONTRA LA
ALIANZA CON EGIPTO
•30 1 Ay de estos hijos
rebeldes, dice Yavé, que traman unos proyectos que no son los míos y que se
comprometen con pactos ajenos a mi espíritu, de modo que acumulan así pecados y
más pecados.
2 Están saliendo para Egipto,
sin haberme consultado, para pedirle asilo a Faraón y refugiarse bajo la sombra
de Egipto. 3 Ustedes esperan la
protección de Faraón, pero serán defraudados; la sombra de Egipto no será más
que decepción para ustedes.
4 Sus ministros han ido a Zoan
y sus embajadores han llegado hasta Hanes. 5 Pero todos se sentirán
defraudados de un pueblo incapaz de socorrerlos; en vez de ayuda o socorro sólo
hallarán en ellos decepción y confusión.
6 Oráculo sobre los animales
del Negueb:
A través de una tierra pobre y triste,
poblada
por leones