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DIOS REPROCHA A SU PUEBLO

DIOS REPROCHA A SU PUEBLO

    •1En los tiempos de Ozías, Jotam, Ajaz y Ezequías, reyes de Judá, Isaías, hijo de Amós, tuvo esta visión acerca de Judá y Jerusalén.

 2           ¡Cielos y tierra, oigan!

       Escuchen la queja de Yavé: “Crié hijos hasta hacerlos hombres,

       pero se rebelaron contra mí.

 3           El buey conoce a su dueño

       y el burro el pesebre de su señor;

       pero Israel no me conoce,

       mi pueblo no comprende.”

 4           ¡Ay, gente pecadora, pueblo cargado de crímenes,

       raza de malvados, hijos perversos!

       Han abandonado a Yavé,

       han despreciado al Santo de Israel.

 5           ¿Dónde quieren que les pegue ahora,

       ya que siguen rebeldes?

       Tienen toda la cabeza dolorida,

       el corazón entero apenado,

 6           desde la planta de los pies hasta la cabeza

       no les queda nada sano;

       sólo heridas, golpes, llagas vivas

       que no han sido envueltas ni vendadas

       ni aliviadas con aceite.

 7           Su país es una soledad

       con ciudades hechas cenizas;

       ustedes vieron las cosechas,

       y el enemigo se las comió;

       esta ruina no es menos que la de Sodoma.

 8           Aquí está la Hija de Sión

       como cabaña de viña,

       como choza de melonar,

       como ciudad que ha sufrido un largo sitio.

 9           ¡Menos mal que Yavé de los ejércitos

       nos ha dejado un resto!

       Pues por poco nos parecemos a Sodoma

       y somos igual que Gomorra.

10       Escuchen, jefes de Sodoma

       que esto es palabra de Yavé;

       presten atención, pueblo de Gomorra,

       a las advertencias de nuestro Dios:

 11          “¿Por qué tantos sacrificios en mi honor?

       —dice Yavé.

       Ya estoy saciado de sus animales,

       de la grasa de sus terneros.

       No me agrada la sangre de sus novillos,

       de sus corderos y chivos.

 12          Si suben hacia mí en peregrinación,

       y se agolpan en los patios de mi Templo,

       ¿quién se lo ha pedido?

 13          Déjense de traerme ofrendas inútiles;

       ¡el incienso me causa horror!

       Lunas nuevas, sábados, reuniones,

       ¡ya no soporto más sacrificios ni fiestas!

 14          Odio sus lunas nuevas y sus ceremonias,

       se me han vuelto un peso

       y estoy cansado de tolerarlas.

 15          Cuando rezan con las manos extendidas,

       aparto mis ojos para no verlos;

       aunque multipliquen sus plegarias,

       no las escucharé,

       porque veo la sangre en sus manos.

 16          ¡Lávense, purifíquense!

       no me hagan el testigo de sus malas acciones,

 17          dejen de hacer el mal y aprendan a hacer el bien.

       Busquen la justicia, den sus derechos al oprimido,

       hagan justicia al huérfano y defiendan a la viuda.”

 18          Ahora Yavé les dice: “Vengan, para que arreglemos cuentas.

       Aunque sus pecados sean colorados,

       quedarán blancos como la nieve;

       aunque sean rojos como púrpura,

       se volverán como lana blanca.

 19          Si ustedes quieren obedecerme,

       comerán lo mejor de la tierra;

 20          pero si ustedes insisten en desobedecerme,

       será la espada la que los devore;

       porque ésta es palabra de Yavé.”

   ¿CÓMO TE HAS PROSTITUIDO?

 21          ¿Cómo es posible, se ha prostituido

       Sión, la ciudad fiel,

       el reino de la justicia

       en que moraba la rectitud

       que te conformabas a mis leyes?,

       pero ahora sólo es un barrio de asesinos.

 22          Tu plata se ha convertido en basura,

       tu vino está mezclado con agua.

 23          Tus jefes son unos rebeldes,

       cómplices de ladrones.

       Todos esperan recompensa

       y van detrás de los regalos.

       No hacen justicia al huérfano

       ni atienden la causa de la viuda.

 24          Por eso, dice el Señor Yavé Sabaot, el Fuerte de Israel: “Me desquitaré con mis adversarios

       me vengaré de mis enemigos.

 25          Volveré mi mano contra ti

       y quemaré tus impurezas con la cal,

       hasta quitarte todo lo sucio que tengas.

 26          Haré a tus gobernantes como eran antes,

       y a tus consejeros como en otros tiempos.

       Entonces te llamarán

       Ciudad Fiel, Lugar de la Justicia.

 27          Sión será librada, pero no sin un Juicio,

       y son los justos los que se salvarán;

 28          rebeldes y pecadores serán destrozados

       y aquellos que se alejen de Yavé, perecerán.

 29          Ustedes se avergonzarán

       de los árboles sagrados que tanto les gustan,

       y se pondrán colorados

       al ver los jardines que tanto les encantan.

 30          Pues ustedes serán como una encina a la que se le caen las hojas,

       y como un jardín al que le falta agua.

 31          El hombre importante quedará como un trapo

       y su trabajo como una chispa;

       se quemarán los dos juntos,

       y no habrá nadie para apagar el fuego.

   DIOS PROMETE UNA ERA DE PAZ

    •2Isaías, hijo de Amós, tuvo esta visión acerca de Judá y de Jerusalén.

 2           Al fin de los tiempos, el cerro de la Casa de Yavé

       será puesto sobre los altos montes

       y dominará los lugares más elevados.

 3           Irán a verlo todas las naciones

       y subirán hacia él muchos pueblos, diciendo: “Vengan, subamos al cerro de Yavé,

       a la Casa del Dios de Jacob,

       para que nos enseñe sus caminos

       y caminemos por sus sendas.

       Porque la enseñanza irradia de Sión,

       de Jerusalén sale la palabra de Yavé.”

 4           Hará de árbitro entre las naciones

       y a los pueblos dará lecciones.

       Harán arados de sus espadas y sacarán hoces de sus lanzas.

       Una nación no levantará la espada contra otra

       y no se adiestrarán para la guerra.

 5           Pueblo de Jacob, ven: ¡caminemos a la luz de Yavé!

   ESCÓNDETE EN EL POLVO

 6           Yavé, has rechazado a tu pueblo,

       a los hijos de Jacob,

       porque su país está lleno de adivinos y de magos,

       como los hay entre los paganos,

       y se ven numerosos extranjeros.

 7           Su país está lleno de oro y plata

       y sus tesoros son innumerables.

 8           Su país está lleno de caballos

       y sus carros de guerra son numerosos.

       Su país está lleno de ídolos,

       pues se inclinan ante la obra de sus manos,

       ante la figura que modelaron sus dedos.

 9           El hombre será humillado, el mortal abatido:

       ¡No se lo perdones!

 10          Métete entre las rocas, escóndete en el polvo,

       para no ver la cara de Yavé,

       que da miedo o que brilla majestuosa,

       cuando él aparezca para hacer temblar la tierra.

 11          El hombre bajará sus ojos orgullosos

       y su soberbia se irá al suelo;

       sólo Yavé será exaltado aquel día.

 12          Pues Yavé Sabaot tendrá su día

       contra todo orgullo e insolencia

       y contra todo el que se cree: ¡será rebajado!

 13          Pedirá cuentas a los cedros del Líbano

       elevados y altaneros,

       y a las encinas de Basán,

 14          a los cerros altos y las lomas orgullosas,

 15          a las torres altas y las murallas fortificadas,

 16          a los barcos de ultramar y las naves lujosas.

       El orgullo del hombre será doblegado

       y las glorias humanas, humilladas.

 17          Sólo Yavé será exaltado cuando venga aquel día,

 18          y de los ídolos no quedará nada.

 19          Irán a meterse entre las rocas,

       y en los huecos de la tierra,

       para no ver la cara de Yavé,

       que da miedo o que brilla majestuosa,

       cuando él aparezca para hacer temblar la tierra.

 20          Ese día, el hombre tirará a los topos y a los murciélagos

       los ídolos de oro y de plata

       que se había hecho para adorarlos,

 21          y se esconderá en las rocas

       o detrás de las piedras,

       para no ver la cara de Yavé,

       que da miedo o que brilla majestuosa,

       cuando él aparezca para hacer temblar la tierra.

 22          No confíen más en el hombre,

       pues no dura más que el soplo de sus narices:

       ¿para qué estimarlo tanto?

•3

 1           Esta es la hora del Señor Yavé,

       en que quita de Jerusalén y de Judá

       todas las provisiones y recursos:

       las provisiones de pan y las reservas de agua.

 2           Las deja sin oficiales ni soldados,

       sin juez ni profeta;

       sin adivino ni anciano,

 3           sin capitán ni noble,

       sin consejero, ni sabio, ni artesano o mago.

 4           “Les pondré como jefes a unos chiquillos

       y a unos petulantes para que los manden.”

 5           Entre la gente del pueblo pelearán unos con otros,

       o unos vecinos con otros;

       el joven le reprenderá al viejo

       y el hombre sin apellido al noble,

 6           pues cada cual querrá obligar al otro

       o a su mismo hermano, diciéndole: “Tú tienes una manta,

       ¿por qué no aceptas ser nuestro jefe

       y nos sacas así de esta ruina?”

 7           Aquel día cada cual se excusará:

       Yo no soy ningún médico,

       ni tengo en mi casa pan ni manta,

       no me pongan como jefe del pueblo.”

 8           Sí, Jerusalén se viene abajo, y se hunde Judá,

       a causa de sus palabras y hechos,

       pues a la vista de Yavé han desafiado su gloria.

   POBRE DEL MALO, PORQUE LE IRÁ MAL

 9           Su rostro descarado los denuncia

       y, como Sodoma, muestran sus pecados en vez de esconderlos.

       ¡Ay de ellos que han preparado su propia ruina!

 10          Digan: “Feliz el justo, pues comerá el fruto de sus obras”;

       pero: “Pobre del malo, porque le irá mal,

       y será tratado según las obras de sus manos.”

 11          ¡Oh, pueblo mío!,

       chiquillos lo oprimen y mujeres lo gobiernan.

 12          ¡Oh, pueblo mío!, los que debían guiar tus pasos

       te hacen desviarte y echan a perder el camino que sigues.

 13          Yavé se instala en su tribunal,

       y se pone de pie para juzgar a su pueblo.

 14          Yavé demanda a los ancianos y a los jefes de su pueblo: “Ustedes han devorado los frutos de la viña,

       en sus casas están los despojos del pobre.

 15          ¿Con qué derecho vejan a mi pueblo o pisotean a los pobres?”,

       dice el Señor Yavé de los ejércitos.

   ANDAN MUY ORGULLOSAS

              16 Dice Yavé: “Muy orgullosas andan las damas de Sión, con el cuello estirado y la mirada provocativa, y caminan a pasitos cortos haciendo sonar las pulseras de sus pies.”

              17 ;;Por eso, el Señor llenará de sarna la cabeza de las damas de Sión, y quedarán peladas.

              18 Aquel día, el Señor arrancará los adornos, pulseras para los tobillos, cintas y lunetas,  19 pendientes, brazaletes,  20 velos, sombreros, cadenillas de pie, cinturones, frascos de perfume y amuletos,  21 sortijas, aros de nariz,  22 vestidos preciosos, mantos, chales y bolsos,  23 espejos, lienzos finos, turbantes y mantillas.

              24 Aquel día, en lugar de perfumes habrá podredumbre; en lugar de cinturón, una cuerda; en lugar de cabello trenzado, cabeza rapada; en lugar de vestidos lujosos, un saco; en vez de un diestro maquillaje, una marca con un hierro al rojo.

    TEMPORAL SOBRE SAMARIA

 25          Tus hombres caerán bajo la espada,

       y tu ejército quedará tendido en tierra.

       En tus puertas habrá lamentos y duelo,

       y tú te sentarás sola, en el suelo.

    4

 1           Siete mujeres se pelearán

       por un solo hombre en ese día,

       y le suplicarán: “Nos alimentaremos por nuestra cuenta,

       y lo mismo nos vestiremos nosotras,

       permítenos solamente llevar tu apellido,

       para salvar así nuestra honra.”

  LOS SALVADOS EN EL CERRO SIÓN

              Aquel día, el Brote de Yavé será ornamento y gloria de los salvados de Israel; el Fruto de la tierra será su orgullo y esplendor.  A los que queden de Sión y al resto de Jerusalén se los llamará santos, pues sus nombres fueron escritos para que tengan vida en Jerusalén.

El Señor viene para  lavar de sus inmundicias a las hijas de Sión, y para limpiar a Jerusalén de la sangre que ha sido derramada en ella, con el soplo de su justicia que es un soplo de fuego.  Entonces habrá sobre el cerro Sión y sobre su Asamblea santa, una nube de día y como resplandor de fuego llameante por la noche. La Gloria de Yavé se extenderá por encima como un toldo  o una tienda, para dar sombra contra el calor del día, refugio y amparo contra el temporal.

 

   EL CÁNTICO DE LA VIÑA

    5

 1           Déjenme cantar, en nombre de mi amigo,

       la canción de mi amigo por su viña.

       Una viña tenía mi amigo en una loma fértil.

 2           La cavó quitando las piedras

       y plantó cepas escogidas.

       En medio de ella construyó una torre

       y también cavó un lagar.

       El esperaba que produjera uvas,

       pero sólo le dio racimos amargos.

 3              Acérquense, habitantes de Jerusalén,

       y hombres de Judá:

       juzguen ahora entre mi viña y yo.

 4           ¿Qué otra cosa pude hacer a mi viña

       que no se lo hice?

       ¿Por qué, esperando que diera uvas,

       sólo ha dado racimos amargos?

 5           Déjenme que les diga

       lo que voy a hacer con mi viña:

       le quitaré la cerca, para que la puedan saquear;

       se convertirá en maleza para el fuego;

 6           derribaré el muro, y será pisoteada.

       Ya no la cuidaré en adelante,

       no se podará ni se limpiará más,

       sino que crecerán en ella la zarza y el espino,

       y les mandaré a las nubes

       que no dejen caer más lluvia sobre ella.

 7           La viña de Yavé Sabaot es el pueblo de Israel,

       y los hombres de Judá, su cepa escogida.

       El esperaba rectitud, y va creciendo el mal;

       esperaba justicia,

       y sólo se oye el grito de los oprimidos.

    POBRES DE USTEDES, RICOS

 8           ¡Pobres de ustedes que compran todas las casas

       y van juntando campo a campo!

       ¿Así, que no quedará más lugar

       y sólo quedarán ustedes en este país?

 9           En mis oídos ha resonado la palabra de Yavé de los ejércitos:

       “Han de quedar en ruinas muchas casas grandes y hermosas,

       y no habrá quien las habite.

 10          Diez cuadras de viña apenas darán un barril de vino,

       y un quintal de semilla sólo dará un puñado.”

 11          ¡Pobres de aquellos que se levantan muy temprano

       en busca de aguardiente

       y hasta muy entrada la noche continúan su borrachera!

 12          Hay cítaras, panderetas, arpas,

       flautas y vino en su banquete,

       pero no ven la obra de Yavé

       ni entienden lo que él está preparando.

 13          A mi pueblo le falta inteligencia, por eso será desterrado.

       Sus nobles morirán de hambre, y su pueblo perecerá de sed.

 14          Por esto la Muerte ensancha su garganta

       y abre su enorme hocico,

       allí baja el esplendor de Sión:

       con toda la bulla de su gente alegre.

15       El mortal será doblegado, y cada cual humillado.

 16          Yavé Sabaot será grande en el Juicio,

       el Dios Santo al juzgar, mostrará su santidad.

 17          Los corderos pastarán en sus campos desolados

       y las manadas vivirán en medio de los escombros.

 18              Desgraciados de aquellos que arrastran su maldad

       con la cuerda de sus engaños,

       y arrastran el pecado

       como los tiros de un carro.

 19          De aquellos que dicen: “Rápido!

       Que Yavé haga sus cosas y que las veamos.

       ¡Que se cumpla el proyecto del Santo de Israel,

       que venga para que lo conozcamos!”

 20          ¡Ay de aquellos que llaman bien al mal y mal al bien,

       que cambian las tinieblas en luz

       y la luz en tinieblas,

       que dan lo amargo por dulce

       y lo dulce por amargo!

 21          ¡Ay de los que se creen sabios

       y se consideran inteligentes!

 22          ¡Pobres de los que son valientes para beber vino,

       y campeones para mezclar bebidas fuertes,

 23          pero que perdonan al culpable por dinero,

       y privan al justo de sus derechos!

 24          Así como las llamas queman el rastrojo

       y como el pasto seco se consume en el fuego,

       así se pudrirá su raíz

       y el viento se llevará su flor junto con el polvo.

       Pues han rechazado la ley de Yavé Sabaot

       y han despreciado la palabra del Santo de Israel.

 25          Por esto Yavé se enojó con su pueblo

       y levantó su mano para pegarle;

       los cerros se estremecieron

       y los cadáveres quedaron tirados

       esparcidos como la basura en las calles.

       Pero no se le pasó el enojo,

       pues siguió con su mano levantada.

 26          Le hace señas a una nación lejana

       y le pega un silbido desde el fin del mundo;

       ella ligerito llega con rapidez.

 27          Nadie de los suyos se debilita o se cansa,

       ni se queda dormido o se pone a cabecear,

       ninguno se suelta los cordones de su zapato.

 28          Sus flechas son muy puntiagudas,

       todos sus arcos estirados,

       los cascos de sus caballos son como de piedra,

       las ruedas de sus carros igual que el huracán.

 29          Tiene un rugido como de leona,

       ruge como un cachorro de león,

       gruñe y atrapa su presa,

       se la lleva y nadie se la quita.

 30          Rugirá contra él, en ese día,

       como el bramido del mar.

       Al mirar el país sólo se verán tinieblas, angustia,

       y luz que desaparece entre las sombras.

   CÓMO FUE LLAMADO ISAÍAS

    •6El año en que murió el rey Ozías, vi al Señor sentado en un trono elevado y alto, y el ruedo de su manto llenaba el Templo.  Por encima de él había serafines. Cada uno de ellos tenía seis alas: con dos se cubrían el rostro, con dos los pies y con las otras volaban.

              Y gritaban, respondiéndose el uno al otro: “Santo, Santo, Santo es Yavé de los ejércitos, su Gloria llena la tierra toda.”  Los postes de piedra de la entrada temblaban a la voz del que gritaba y la Casa se llenaba de humo.

Yo exclamé:  “¡Ay de mí, estoy perdido, porque soy un hombre de labios impuros y vivo entre un pueblo de labios impuros, y mis ojos han visto al rey, Yavé de los ejércitos!”

              Entonces voló hacia mí uno de los serafines. Tenía un carbón encendido que había tomado del altar con unas tenazas,  tocó con él mi boca y dijo: “Mira, esto ha tocado tus labios, tu falta ha sido perdonada y tu pecado, borrado.”

              Y oí la voz del Señor que decía: “¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros?” Y respondí: “Aquí me tienes, mándame a mí.”  El me dijo: “Ve y dile a este pueblo: Por más que ustedes escuchen, no entenderán; por más que ustedes miren, nunca ven.”

              10 ¡Puedes ir! Se endurecerá el corazón de este pueblo, se volverán sordos sus oídos y se les pegarán sus ojos. ¡Qué desgracia si vieran con sus ojos, y oyeran sus oídos, y comprendiera su corazón, y se convirtieran... y si yo les diera la salud!”

              11 Yo dije: “¿Hasta cuándo, Señor?” Y él me respondió:

              12 “Hasta que las ciudades queden destruidas y sin habitantes, las casas desocupadas y la tierra abandonada; hasta que Yavé haya expulsado a los hombres y la soledad en el país sea grande.

              13 Y si quedara solamente la décima parte, también habría de ser entregada al fuego, como hacen con la raíz de la encina y del roble. De la raíz, sin embargo, brotará una raza santa.”

    PRIMER AVISO A AJAZ

    •7Esto sucedió en tiempos de Ajaz, hijo de Jotam y nieto de Ozías, rey de Judá. Rasín, rey de Aram y Pecaj, hijo de Romelía, rey de Israel, subieron a Jerusalén para apoderarse de ella, pero no lo consiguieron.

              Cuando llevaron esta noticia al palacio de David: “Los de Aram están acampados en el territorio de Efraím”, el corazón del rey y de la gente se puso a palpitar como se estremecen los árboles del bosque movidos por el viento.

              Entonces Yavé dijo a Isaías: “Sal con tu hijo Un-resto-volverá, y ve al encuentro de Ajaz: está en el camino del campo del batanero, donde termina el canal de la piscina superior. Le dirás:

              Quédate tranquilo, no tengas miedo, y que tu corazón no te falle al ver ese par de tizones humeantes.  Rasín, rey de Aram, y el hijo de Romelía se han enfurecido, ¿y qué? Es cierto que Aram, Efraím y el hijo de Romelía han resuelto acabar contigo, y han dicho:  Subamos contra Judá, metámosle miedo, apoderémonos de ella y pongamos allí por rey al hijo de Tabeel.  Pero así habla el Señor Yavé:

Esto no se cumplirá ni pasará jamás.  Rasín es sólo jefe de Damasco, y Damasco es solamente la capital de Aram.  Samaria es la capital de Efraím, y el hijo de Romelía es sólo jefe de Samaria.

(Pues bien, dentro de cinco o seis años Efraím será destruido, dejará de ser un pueblo.)

Pero si ustedes no creen, no permanecerán.

   LA VIRGEN DARÁ A LUZ

              10 Yavé se dirigió otra vez a Ajaz, por medio de Isaías, que le dijo:  11 “Pide a Yavé, tu Dios, una señal, aunque sea en las profundidades del lugar oscuro o en las alturas del cielo.”  12 Respondió Ajaz: “No la pediré, porque no quiero poner a prueba a Yavé.”

              13 Entonces Isaías dijo: “¡Oigan, herederos de David! ¿No les basta molestar a todos, que también quieren cansar a mi Dios?  14 El Señor, pues, les dará esta señal: La joven está embarazada y da a luz un varón a quien le pone el nombre de Emmanuel, es decir: Dios-con-nosotros.

              15 El niño se alimentará de leche cuajada y miel hasta que sepa rechazar lo malo y elegir lo bueno.  16 Porque antes de que sepa rechazar lo malo y elegir lo bueno, los territorios de los dos reyes que ahora te amenazan, serán destruidos  17 y Yavé te enviará a ti, a tu pueblo y familia, días tan malos como nunca los hubo desde que Efraím se separó de Judá.

              18 Aquel día Yavé llamará con un silbido:

       de los ríos de Egipto vendrán los tábanos

       y del país de Asiria las avispas.

              19 Vendrán y se posarán en masa

       en las quebradas,

       en las hendiduras de las rocas,

       en todos los matorrales

       y en todas las praderas.

              20 En ese día, el Señor,

       con una navaja alquilada al otro lado del río,

       rapará la cabeza, el cuerpo y la barba.

              21 Aquel día cada cual criará una vaca y dos ovejas.

              22 Darán leche en abundancia

       y cuantos queden en el país

       se alimentarán de leche cuajada y miel.

              23 Aquel día todo lugar donde había mil parras,

       valoradas en mil monedas de plata,

       se cubrirá de zarzas y espinas.

              24 Se entrará en él con flechas y arcos,

       porque todo el país no será más que zarzas y espinas.

              25 Y por miedo a las espinas y a las zarzas,

       no entrará más en los cerros que antes se cultivaban,

       porque no serán más que terrenos baldíos.

       Allí soltarán los bueyes,

       y los dejarán para las ovejas.

    8  Yavé me dijo: “Toma una tablilla grande y escribe encima con un punzón: “Pronto-Saqueo-Rápido-Botín”.  Lo harás en presencia de dos testigos fidedignos, el sacerdote Urías y Zacarías, hijo de Iberequías.”

              Luego me acerqué a la profetisa, que dio a luz un hijo, y Yavé me dijo: “Ponle el nombre de “Pronto-Saqueo-Rápido-Botín”,  porque antes de que el niño sepa decir “papá y mamá”, la riqueza de Damasco y el botín de Samaria serán llevados ante el rey de Asiria.”

              Yavé me habló nuevamente y me dijo:  “Este pueblo se ha asustado ante los reyes de Damasco y Samaria, y no hizo más caso de las aguas de Siloé que corren mansamente.  Pues bien, el Señor hará subir contra ellos las aguas embravecidas y profundas del río Éufrates (que es el rey de Asiria con todo su poder).

¡Ya está saliendo de su lecho y corre por todas sus riberas!  ¡Llega hasta Judá inundándolo todo, sus aguas le llegan hasta el cuello! Aquí está y sus alas abiertas cubren todo lo ancho de tu país, ¡oh Emmanuel!

 9           Véanlo, pueblos, y sean destrozados;

       atrévanse, naciones lejanas.

       ¡Arriba! Serán destrozados.

 10          Tracen un plan: fracasará;

       digan una palabra: no se cumplirá;

       porque Dios está con nosotros.

   EL DIOS QUE SE ESCONDE

              11 Esta es la advertencia que me dirigió Yavé en el momento en que me tomó de su mano y me mandó que no siguiera el camino de este pueblo. Estas fueron sus palabras:

              12 “No digan ustedes: “¡Conspiración!” cada vez que la gente dice: “¡Conspiración!”. No teman lo que ellos temen, ni tengan miedo.  13 Yavé de los ejércitos es el único a quien ustedes deben tener por Santo, a quien deben temer y al que tendrán miedo.

              14 El es un Santuario para los dos reinos de Israel, pero también es piedra donde se tropieza y roca que hace caer. Y será como una red y una trampa para la gente de Jerusalén.  15 Es ahí donde muchos tropezarán, caerán y se quebrarán, quedarán atrapados y presos.”

              16 Y añadió Yavé: “Que mis discípulos guarden esta declaración cual revelación sellada.”

              17 Ahora, pues, esperaré en Yavé, que esconde su rostro al pueblo de Jacob; en él confío.  18 Yo y los hijos que Yavé me ha dado, somos para Israel como señales y anuncios que puso Yavé de los ejércitos, que habita en el monte de Sión.

              19 Y si les dicen a ustedes: “Consulten a los espíritus y a los adivinos que cuchichean y murmuran”, respondan: “¡Por supuesto, todo pueblo debe consultar a sus dioses! ¡A ver si los muertos podrán aconsejar a los que viven!”

              20 Ojalá dijeran: “Vuelvan a la Ley y las declaraciones (el testimonio) de Dios”, y estén de acuerdo con esta palabra en que no hay tinieblas.

 21          Andarán vagando por el país,

       amargados y hambrientos,

       y se pondrán furiosos por el hambre,

       y maldecirán a su rey y a su Dios:

       levantarán sus ojos al cielo,

 22          luego mirarán al suelo

       y sólo encontrarán miseria y tinieblas,

       oscuridad angustiosa,

       y no verán más que noche.

              23 Pero allí donde se encontraba la angustia, desaparecerá la noche. En el pasado casi aniquiló al país de Zabulón y al país de Neftalí, pero en el futuro se llenará de gloria la carretera del mar, más allá del Jordán, en la región de los paganos.

   UN NIÑO HA NACIDO

•9

 1           El pueblo que caminaba en la noche

       divisó una luz grande;

       habitaban el oscuro país de la muerte,

       pero fueron iluminados.

 2           Tú los has bendecido y multiplicado,

       los has colmado de alegría.

       Es una fiesta ante ti como en un día de siega,

       es la alegría de los que reparten el botín.

 3           Pues el yugo que soportaban

       y la vara sobre sus espaldas,

       el látigo de su capataz,

       tú los quiebras como en el día de Madián.

 4           Los zapatos que hacían retumbar la tierra

       y los mantos manchados de sangre

       van a ser quemados: el fuego los devorará.

 5           Porque un niño nos ha nacido,

       un hijo se nos ha dado;

       le ponen en el hombro el distintivo del rey

       y proclaman su nombre: “Consejero admirable,

       Dios fuerte, Padre que no muere,

       príncipe de la Paz.”

 6           El imperio crece con él

       y la prosperidad no tiene límites,

       para el trono de David y para su reino:

       El lo establece y lo afianza

       por el derecho y la justicia,

       desde ahora y para siempre.

       Sí, así será, por el amor celoso de Yavé Sabaot.

    AMENAZAS CONTRA EFRAÍM

              El Señor ha lanzado una sentencia contra Jacob, y ha caído en Israel.

              Todo ese pueblo ha sido testigo, la gente de Efraím y los habitantes de Samaria. Pero se hicieron fuertes y dijeron con soberbia:  “Si se han venido abajo los ladrillos, edificaremos con piedras labradas; si han cortado los sicómoros, los reemplazaremos con cedros.”  10 Pero Yavé lanza contra este pueblo a sus enemigos, azuza a sus adversarios:  11 Aram por el este y los filisteos por el oeste, que devoran a Israel a dentelladas.

Ni con esto se le ha pasado el enojo, y su mano sigue amenazando.

              12 Mas el pueblo no se ha vuelto hacia el que le pegaba, no se ha preocupado de Yavé de los ejércitos.

              13 Por eso Yavé ha cortado a Israel cabeza y cola, palmera y junco, en un mismo día.  14 La cabeza son el anciano y el noble; la cola es el profeta de mentira.

              15 Los guías de este pueblo lo han extraviado y sus dirigidos se han perdido.  16 Por eso, el Señor no tendrá compasión de sus jóvenes, y tratará sin piedad a sus huérfanos y viudas. Todo este pueblo es hipócrita y perverso, y no tienen en la boca más que estupideces.

Ni con eso se le ha pasado el enojo, y su mano sigue amenazante.

              17 Pues su maldad arde como fuego, devora zarzas y espinas, y después quema la espesura del bosque, y todos ellos se disipan como se disipa el humo.

              18 El enojo de Yavé de los ejércitos ha sacudido el país y el pueblo ha sido pasto de las llamas. Nadie se compadece de su hermano, cada uno se come la carne de su vecino.  19 Muerden a derecha, y todavía siguen con hambre; comen a izquierda, y no quedan satisfechos.  20 Manasés se come a Efraím, Efraím a Manasés, y ambos se lanzan contra Judá.

Ni con eso se le ha pasado el enojo, y su mano sigue amenazante.

   LOS QUE ORGANIZAN LA OPRESIÓN

    10

 1           ¡Pobres de aquellos que dictan leyes injustas

       y ponen por escrito los decretos de la maldad.

 2           Dejan sin protección a los pobres de mi país;

       roban a los pequeños de sus derechos,

       dejan sin nada a la viuda

       y despojan al huérfano!

 3           ¿Qué harán el día en que se arreglen las cuentas?

       ¿A dónde huirán, y quién los ayudará

       cuando, desde lejos, venga el desastre?

       ¿Dónde encerrarán sus riquezas?

 4           No quedará más que doblegarse bajo las cadenas

       o caer con los muertos.

       Pero a Yavé no se le ha pasado el enojo,

       aún sigue con la mano amenazante.

    CONTRA ASIRIA

 5           ¡Ay de Asur, que es el bastón de mi ira,

       el garrote que usa mi furor!

 6           Yo lo he enviado

       contra una nación impía,

       contra un pueblo que me molesta,

       para que lo saquee

       y le quite todo lo que tiene

       y lo pisotee como el polvo de las calles.

 7           El, sin embargo, no entiende mi proyecto,

       ni lo cree así su corazón,

       pues su intención es destruir

       y desmenuzar a no pocas naciones.

              Dice: “¿Mis príncipes no son reyes acaso?  No sucedió a Calmo como a Carquemís, a Jamat igual que a Arpad y a Samaria como a Damasco?

              10 Mi mano supo alcanzar los reinos de los ídolos, en que las estatuas eran más numerosas que las de Jerusalén y Samaria;  11 pues bien, como he tratado a Samaria y a sus ídolos, ¿no seré capaz de hacer lo mismo con Jerusalén y sus objetos sagrados?”

              12 Pero esto ha de suceder: cuando el Señor haya terminado su obra en la montaña de Sión y en Jerusalén, castigará la soberbia del corazón del rey de Asiria y la mirada despreciativa de sus ojos. Porque dijo:

 13          “Esto lo conseguí con la fuerza de mi brazo

       y con mi capacidad, pues soy inteligente;

       he hecho retroceder las fronteras de los pueblos

       y me he apoderado de sus tesoros.

       Yo como soberano hice bajar de su trono a sus reyes.

 14          Mi mano ha tomado, como se toma un nido,

       las riquezas de los pueblos.

       Como se recogen huevos botados,

       así me he apoderado de toda la tierra

       y no hubo quién aleteara

       ni abriera el pico ni piara.”

 15          ¿Acaso el hacha se cree más que el leñador,

       o la sierra, más que el aserrador?

       ¡Como si el bastón mandara a quien lo usa

       o el palo moviera al que no es de madera!

 16          Por eso, Yavé de los ejércitos enviará

       a sus hombres forzudos la debilidad

       y prenderá fuego a su lujo

       como se enciende la leña.

 17          La luz de Israel se hará fuego

       y su Santo será como una llama,

 18          que quemará y consumirá

       todos sus matorrales en un solo día.

       El esplendor de sus bosques y de sus árboles frutales

       se desvanece, se deshace,

       y se le va la vida.

 19          Lo que quede de sus árboles será tan poco, que un niño los podrá contar.

   UN RESTO VOLVERÁ

              20 Aquel día el resto de Israel y los sobrevivientes de la familia de Jacob ya no le pedirán ayuda al que les pega, sino que le pedirán ayuda a Yavé, el Santo de Israel, y serán sinceros con él.

              21 “Un resto volverá”, un resto de Jacob se volverá hacia el Dios fuerte.  22 Porque aunque fuera tu pueblo, oh Israel, como la arena del mar, sólo un resto volverá. Su destrucción está decidida, para que quede bien en claro la justicia;  23 pues el Señor Yavé de los ejércitos llevará a cabo, en todo el país, exterminio y limpieza.  24 Por tanto, así se expresa Yavé de los ejércitos:

Oh pueblo mío, que vives en Sión, no le tengas miedo a Asur, que te da de palos, o que te pega con su bastón, como hacía Egipto.  25 Porque dentro de muy poco tiempo desaparecerá mi enojo, y mi cólera se tornará contra él.

              26 Yavé de los ejércitos hará zumbar la huasca sobre él, igual como cuando se las dio a Madián, en el cerro Horeb, y levantará su bastón sobre el mar, como lo hizo en Egipto.  27 Entonces, la carga se caerá de tu espalda, su yugo dejará de pesar en tu cuello, y la abundancia reemplazará la opresión.

              28 Se acerca por el lado de Rimón, avanza sobre Ayot, atraviesa Migrón, deja su bagaje en Micmás.

              29 Atraviesan el desfiladero, pasan la noche en Gueba. Rama se asusta, Guibea de Saúl huye.  30 Grita, hija de Galim; escúchala, Lais; respóndele, Anatot.

              31 Madmena se dispersa, los habitantes de Gabim buscan refugio.  32 Hoy mismo hará un alto en Nob, y extenderá su brazo sobre el cerro de la hija de Sión, la colina de Jerusalén...

              33 Pero vean cómo el Señor Yavé de los ejércitos desgaja con fuerza las copas de los árboles; los más altos son cortados y los más orgullosos, rebajados. Su hacha termina con los matorrales del bosque,  34 y el Líbano tan nombrado se viene abajo.

   EL PRÍNCIPE DE LA PAZ

•11

 1           Una rama saldrá del tronco de Jesé,

       un brote surgirá de sus raíces.

 2           Sobre él reposará el Espíritu de Yavé,

       espíritu de sabiduría e inteligencia

       espíritu de prudencia y valentía,

       espíritu para conocer a Yavé y para respetarlo,

       y para gobernar según sus preceptos.

 3           No juzgará por las apariencias

       ni se decidirá por lo que se dice,

 4           sino que hará justicia a los débiles

       y defenderá el derecho de los pobres del país.

       Su palabra derribará al opresor,

       el soplo de sus labios matará al malvado.

 5           Tendrá como cinturón la justicia,

       y la lealtad será el ceñidor de sus caderas.

 6           El lobo habitará con el cordero,

       el puma se acostará junto al cabrito,

       el ternero comerá al lado del león

       y un niño chiquito los cuidará.

 7           La vaca y el oso pastarán en compañía

       y sus crías reposarán juntas,

       pues el león también comerá pasto, igual que el buey.

 8           El niño de pecho jugará sobre el nido de la víbora,

       y en la cueva de la culebra el pequeñuelo meterá su mano.

 9           No cometerán el mal, ni dañarán a su prójimo

       en todo mi Cerro santo,

       pues, como llenan las aguas el mar,

       se llenará la tierra del conocimiento de Yavé.

  EL REGRESO DE LOS DESTERRADOS

              10 Aquel día la raíz de Jesé se levantará como una bandera para las naciones, los pueblos irán en su busca y su casa se hará famosa.

              11 Al mismo tiempo, el Señor volverá a tender su mano para rescatar al resto de su pueblo, a los que todavía queden en Asur y Egipto, en Patros, Etiopía y Elam, en Sinear, Jamat y las islas del mar.

              12 Levantará una bandera que se verá desde el extranjero, para juntar a los desterrados de Israel, y reunirá a los dispersos de Judá desde los cuatro puntos cardinales.

              13 Entonces se acabará la envidia de Efraím y los enemigos de Judá serán aplastados; Efraím ya no tendrá envidia de Judá y Judá no será más enemigo de Efraím.

              14 Se dejarán caer sobre las costas de los filisteos al oeste, y juntos asaltarán a los hijos del este; extenderán su imperio sobre Edom y Moab y someterán a los amonitas.

              15 Y Yavé secará el golfo del mar de Egipto y levantará su mano contra el río Éufrates; con un fuerte soplido lo dividirá en siete brazos que se podrán cruzar sin sacarse los zapatos.

              16 Así tendrá un camino el resto de su pueblo que haya sobrevivido en el destierro de Asiria, del mismo modo que lo tuvo Israel cuando salió de Egipto.

 

HIMNO DE LOS RESCATADOS

•12

 1           Y dirás aquel día: “Te doy gracias, Yavé,

       porque estabas enojado conmigo,

       pero se te pasó el enojo y me levantaste.

 2           ¡Vean cómo es él, el Dios que me salva!

       En él confío y no tengo más miedo,

       pues Yavé es mi fuerza y mi canción,

       él ha sido mi salvación.

 3           Y ustedes sacarán agua con alegría

       de las vertientes de la salvación.

 4           Ustedes dirán ese día:

       ¡Denle las gracias a Yavé, vitoreen su Nombre!

       Publiquen entre los pueblos sus hazañas,

       celébrenlo, pues su Nombre es sublime.

 5           ¡Canten a Yavé, pues hizo maravillas

       que ahora son famosas en toda la tierra!

 6           ¡Grita de contento y de alegría, oh Sión,

       porque grande es, en medio de ti, el Santo de Israel!”

    PROFECÍA CONTRA BABILONIA

    •13Esta es la sentencia contra Babilonia que fue revelada a Isaías, hijo de Amós, contra Babilonia.

              En lo alto de un cerro pelado coloquen una bandera, lancen gritos de guerra, háganles señas con la mano para que entren por las puertas de los príncipes.

              “Yo he dado órdenes a mis Santos, a mis guerreros alegres y gloriosos, instrumentos de mi venganza.”

              Escuchen ese rugido que viene de las montañas como de una inmensa muchedumbre. Escuchen el ruido de los reinos o de las naciones reunidas. Es Yavé de los ejércitos, que pasa revista al ejército dispuesto para la guerra.  Yavé y los defensores de su causa llegan de lejanas tierras, más allá del horizonte, para arrasar toda la tierra.

              Griten, pues se acerca el día de Yavé; es como la tormenta del Dios Todopoderoso.  Por eso, todos los brazos caen sin fuerza... A todos los hombres se les para el corazón.  De puro susto comienzan a temblar y a sentir dolores y se retuercen como mujeres que dan a luz. Se miran unos a otros, el miedo se dibuja en sus rostros ardientes.

              Ya llega el día cruel de Yavé,

con furia y rabia inmensa,

para dejar la tierra hecha un desierto

y acabar con todos los pecadores.

              10 Las estrellas del cielo y sus constelaciones han dejado de alumbrar, el sol ha salido negro y la luna no envía más su luz.

              11 “Voy a castigar a todo el mundo por su maldad y a los impíos por sus crímenes; acabaré con el orgullo de la clase alta y humillaré la soberbia de los dictadores.  12 Haré que los hombres sean más escasos que el oro fino y más difíciles de hallar que el oro de Ofir.”

              13 Por eso, tiemblan los cielos y la tierra se mueve de su sitio, al ver el furor de Yavé de los ejércitos, cuando estalla su cólera.

              14 Entonces, como una cabrita asustada, como ovejas que andan sin pastor, cada uno se vuelve a su pueblo o huye a su patria.

              15 A todos los que encuentran los traspasan, y a todos los que apresan los acuchillan.  16 Sus hijos son aplastados ante sus mismos ojos, sus casas saqueadas y sus mujeres violadas.

              17 “Miren cómo yo empujo contra ellos a los medos, que no se interesan por la plata y que desprecian al oro.  18 Sus arcos tiran al suelo a los jóvenes, ni siquiera se compadecen del fruto de las entrañas y miran sin lástima a los niños.

              19 Babilonia, la perla de los reinos, la joya y orgullo de los caldeos, será como Sodoma y Gomorra, arrasada por Dios.  20 Nunca más, en adelante, será poblada o habitada. Ni el árabe acampará allí ni los pastores descansarán allí con sus rebaños.

 21          Por allí vagarán las fieras del desierto

       y las lechuzas se meterán en sus casas.

       Allí bailarán los avestruces

       y danzarán los machos cabríos.

 22          Las hienas aullarán en sus castillos

       y los chacales en sus lujosos palacios.

       Ya se acerca su hora,

       no tardarán en llegar esos días.

    14  Sí, Yavé se compadecerá de Jacob, dará su preferencia a Israel y volverá a instalarlo en su patria. El extranjero seguirá también sus pasos y se juntará a los de la familia de Jacob.  Los pueblos los recogerán y los devolverán a su tierra, y la familia de Israel, a su vez, se apoderará de ellos y los hará sus esclavos y sirvientes en la tierra de Yavé. Israel hará prisioneros a los que lo llevaron cautivo y dominará a sus opresores.

   ¿CÓMO CAÍSTE, ESTRELLA BRILLANTE?

              Cuando Yavé te libere de tus padecimientos, de tus inquietudes y de la dura esclavitud a la que estabas sometido,  te burlarás así del rey de Babilonia:

              ¡Cómo ha terminado el tirano y acabado su arrogancia! Yavé ha roto el palo de los malvados, el bastón de los opresores,  que les pegaba a los pueblos con rabia, golpeándolos sin cesar, y oprimía con furia a las naciones, persiguiéndolas sin descanso.

              La tierra está ahora tranquila y quieta y retumban las aclamaciones.  Aun los cipreses y los cedros del Líbano se alegran, diciendo: “Desde que estás en la tumba, ya no tenemos que temer al leñador.”

              Bajo la tierra, el reino de los muertos se agita por ti, para darte la bienvenida; despierta a las sombras de todos los grandes de la tierra y se levantan de sus tronos los reyes de los pueblos.

              10 Todos se dirigen a ti y te dicen: “¡Tú también has sido tirado al suelo y ahora eres igual a nosotros!  11 Tu esplendor junto al sonido de tus arpas ha sido lanzado al lugar adonde van los muertos, tienes gusanos como tu cama y, para cubrirte, lombrices.”

              12 ¿Cómo caíste desde el cielo, estrella brillante, hijo de la Aurora? ¿Cómo tú, el vencedor de las naciones, has sido derribado por tierra?

              13 En tu corazón decías: “Subiré hasta el cielo y levantaré mi trono encima de las estrellas de Dios, me sentaré en la montaña donde se reúnen los dioses, allá donde el norte se termina;  14 subiré a la cumbre de las nubes, seré igual al Altísimo.”

              15 Mas, ¡ay!, has caído en las honduras del abismo, en el lugar adonde van los muertos.  16 Los que te ven se fijan en ti y dicen al verte: “Este es el hombre que espantaba a la tierra, que hacía temblar a los reinos,  17 que convertía al mundo en un desierto, que destruía las ciudades y nunca abría la cárcel a sus presos.”

              18 Todos los reyes de las naciones reposan con honor, cada uno en su tumba,  19 pero tú has sido echado a la fosa común, como una basura que molesta, como un cadáver pisoteado, cubierto de gente masacrada, de degollados por la espada.

              20 No tendrás la sepultura de los reyes, porque has desolado tu tierra y asesinado a tu pueblo: nadie, en adelante, se acordará de la descendencia de los malhechores.

              21 Prepárense para matar a los hijos por los crímenes de sus padres; ¡ya no saldrán a conquistar la tierra ni cubrirán, con sus ciudades, la faz del mundo!

              22 Me levantaré contra ellos —dice Yavé de los ejércitos— y acabaré en Babilonia con su nombre y su descendencia, con sus hijos y sus bastardos, dice Yavé.  23 Yo se la doy a los erizos, pues no será más que un pantano. Le pasaré la escoba, y barreré con todo, dice Yavé.

 24          Yavé de los ejércitos lo ha jurado, diciendo:

       Tal como lo he pensado, pasará,

       y como lo he querido, se cumplirá.

 25          Destrozaré a Asur en mi propio país

       y lo aplastaré en mis cerros;

       así ustedes se librarán de su yugo

       y de su carga, que pesa sobre los hombros.

              26 Esta es la sentencia decretada contra toda la tierra; así su mano está extendida sobre las naciones.  27 Si Yavé de los ejércitos forja un plan, ¿quién lo arruinará? Si extiende su mano, ¿quién lo hará cambiar?

   AVISO A LOS FILISTEOS

              28 El año en que murió Ajaz, Isaías pronunció esta sentencia:

 29          “No te alegres tanto, Filistea,

       porque se quebró el bastón que te pegaba;

       pues del huevo de la culebra saldrá una víbora,

       que, a su vez, tendrá una serpiente voladora.

 30          Entonces mis pobres se alimentarán de mis campos

       y los que nada tienen dormirán tranquilos,

       mientras que a tus hijos los haré morir de hambre

       y mataré a los sobrevivientes.”

 31          ¡Que den aullidos en la alcaldía, que grite la ciudad!

       Filistea entera se queda sin ánimo.

       Porque por el norte se levanta una humareda,

       ¡y nadie de sus soldados abandona las filas!

 32          ¿Qué responderán, entonces,

       a los embajadores de esa nación? “Que Yavé ha fundado a Sión

       y en ella se refugiarán los pobres de su pueblo.”

    LAMENTACIÓN POR MOAB

•15

 1           Profecía sobre Moab.

       Bastó con una noche:

       Ar-Moab quedó toda en silencio.

       Bastó con una noche:

       Quir-Moab fue destruida,

 2           Sube la gente de Dibón,

       para llorar en los santuarios altos;

       en el Nebo y en el Madaba gime Moab.

       Llevan el pelo cortado al rape

       y la cara afeitada.

 3           En las calles y las azoteas,

       se ven cubiertos de saco;

       en las plazas, todos están de duelo,

       no se oye más que lamentaciones.

 4           Jesebón y Elealé gritan,

       hasta Jahas se oye su voz.

       Por eso, se conmueven los valientes de Moab

       y tiembla su alma.

 5           Mi corazón está de duelo por Moab,

       por sus fugitivos que llegan hasta Soar.

       Por la cuesta de Luhit

       suben llorando,

       por el camino de Joronaím

       lanzan gritos desgarradores.

 6           Las vegas de Nimrín

       son ahora un terreno abandonado,

       pues se secó la hierba, desapareció el pasto

       y se acabó el verdor.

 7           Por eso, llevan sus provisiones, lo que les queda,

       al otro lado del arroyo de los Sauces.

 8           Los alaridos han despertado toda la tierra de Moab;

       el griterío se siente hasta en Eglaim

       y su eco hasta en Beer-Elim.

       Las lagunas de Dimón están rojas de sangre,

 9           pues mando un nuevo castigo sobre Dimón:

       envío un león contra los sobrevivientes de Moab

       y contra aquellos que queden en el país.

•16

 1           “Desde Selá que está en el desierto,

       lleven corderos al monte de la hija de Sión

       al soberano del país.”

 2           Y como pichones asustados

       que han echado de su nido,

       andan las hijas de Moab

       por los vados del río Arnón.

 3           “Llamen a consejo, tomen una decisión,

       extiende tu sombra como la noche

       contra el ardor del sol;

       esconde a los perseguidos,

       no entregues al que huye.

 4           Dales hospedaje a los fugitivos de Moab,

       ofréceles un asilo frente al saqueador.”

       (Cuando se termine la opresión,

       y se hayan alejado los que aplastan al país.

 5           el trono será restablecido,

       estable gracias a la bondad,

       y en él se sentará bajo la carpa de David,

       un gobernante leal, amante del derecho,

       y dispuesto a hacer justicia.)

 6           Tenemos noticias del orgullo de Moab,

       de ese orgullo enorme,

       de su vanidad, soberbia y petulancia,

       de sus palabrerías que no llevan a ninguna parte.

 7           Dejemos que los moabitas lloren por Moab

       y se lamentan todos juntos.

       Todos suspiran apenados

       por las tortas de uva de Quir-Jerés.

 8           Pues se han marchitado los campos de Jesebón

       y la viña de Sibmá,

       cuyos racimos arrancaron los amos de las naciones.

       Ella llegaba hasta Yazer

       y se perdía en el desierto;

       sus sarmientos se extendían

       hasta más allá del mar.

 9           También lloro, como llora Yazer,

       por la viña de Sibmá,

       los regaré con mis lágrimas,

       Jesebón y Elealé.

       Porque sobre tu cosecha y tu vendimia

       ya no se escuchan las canciones;

 10          alegría y el contento se han ido de sus huertos.

       Ya no cantan ni aplauden en las viñas,

       ya no se pisa la uva en el lagar,

       y se han terminado los cantos.

 11          Por eso, mis entrañas se conmueven

       por Moab, como una cítara,

       y mi corazón por Quir-Jerés.

 12          Por más que Moab se canse

       subiendo a los santuarios,

       o entre a su templo a rezar,

       nada conseguirá con eso.

              13 Esta es la sentencia que, hace tiempo, pronunció Yavé contra Moab. Y ahora Yavé declara: “Dentro de tres años, los mismos que dura el contrato de un soldado, el famoso poder de Moab, con su gran población, se vendrá abajo y sólo quedará una minoría sin importancia.”

    PROFECÍA CONTRA DAMASCO

•17

 1           Oráculo contra Damasco.

       Damasco ya no será más una ciudad,

       sino un montón de escombros.

 2           Las ciudades de Aror, abandonadas,

       han sido tomadas por los rebaños,

       que allí se tienden sin que nadie los espante.

 3           Va a desaparecer el reino de Damasco,

       que era una protección para Efraím;

       pues lo que quede de Aram y de su gloria

       no valdrá más que los israelitas

       — dice Yavé de los ejércitos.

 4           La fama de Jacob perderá su brillo

       y enflaquecerá su cuerpo.

       Como el segador toma un manojo de trigo

       y corta con su mano las espigas;

 5           como se recogen las espigas en el valle de Refaím

       y sólo quedan rastrojos,

 6           o como cuando se apalean los olivos

       y sólo quedan dos o tres aceitunas en la copa

       o cuatro o cinco en las ramas del árbol,

       así será —palabra de Yavé, Dios de Israel.

              Por ese entonces, el hombre mirará a su Creador y volverá sus ojos al Santo de Israel.  Ya no se fijará más en lo que construyeron sus manos, ni contemplará lo que trabajaron sus dedos: los postes sagrados y los altares para el incienso.

              En ese día tus ciudades fortificadas serán abandonadas como lo fueron las de los amorreos y de los jeveos ante el ataque de los hijos de Israel: quedarán despobladas.

 10          Porque olvidaste a Dios que te salva,

       y no te acordaste de la Roca que te protege.

       Pues bien, si plantas plantas tempraneras

       y cultivas patillas traídas del extranjero,

 11          las ves brotar el mismo día que las plantas,

       y a la mañana el brote florece.

       Pero se marchita y la cosecha se te va

       — entonces tú podrás llorar.

   FIN REPENTINO DE ASUR

 12          ¡Ay! un bramar de pueblos inmensos,

       como el rugido del mar enfurecido;

       estruendo de naciones que resuenan

       como retumban las aguas torrentosas.

 13          Pero El las amenaza,

       y de muy lejos huyen,

       como polvillo de los cerros movido por el viento,

       o como un remolino, por el huracán.

 14          Espanto, al caer la tarde,

       pero antes de amanecer ya no queda nadie.

       Esa será la suerte de nuestros opresores,

       el destino de los que nos saquean.

    PROFECÍA CONTRA ETIOPÍA

•18

 1           ¡Ay de la tierra de las langostas

       aladas,

       más allá de los ríos de Etiopía,

       del país que envía embajadores por mar

       en livianas canoas de juncos!

 2           Vayan, rápidos mensajeros,

       al país de gente alta y morena,

       cuyo pueblo ha sido siempre temible;

       a la nación vigorosa y conquistadora

       cuya tierra está surcada por ríos.

 3           Ustedes, habitantes del universo

       y pobladores de la tierra,

       miren esta bandera en lo alto de los cerros,

       y escuchen el sonido del clarín.

 4           Porque así me ha hablado Yavé:

       Me quedo mirando y sin moverme ahí donde estoy,

       así como pesa el calor cuando hay mucho sol,

       o como se detiene una nube blanca en un día de siega.

 5           Pues antes de la vendimia,

       después que haya florecido la viña,

       y cuando comiencen a aparecer los granitos,

       podaré los sarmientos con las tijeras

       y arrancaré o cortaré los racimos.

 6           Y quedarán a merced del ave de rapiña de los cerros

       o de las fieras salvajes.

       Los buitres estarán sobre ellos en el verano

       y las fieras salvajes, en el invierno.

              En ese tiempo, el pueblo de gente alta y morena, ese pueblo siempre respetado, la nación vigorosa cuyo territorio está surcado por ríos, le llevará regalos a Yavé de los ejércitos al lugar de su Nombre, al cerro de Sión.

    PROFECÍA CONTRA EGIPTO

    19

 1           Yavé se ha montado en una rápida nube,

       y llega a Egipto.

       Los ídolos de Egipto tiemblan al verle

       y a los egipcios les falla el corazón.

 2           “Azuzaré a los egipcios unos contra otros

       y se pelearán los hermanos entre sí,

       un amigo con otro, una ciudad con otra,

       un reino con otro reino.

 3           Egipto no sabrá qué hacer,

       echaré a perder su prudencia.

       Irán a consultar a los ídolos,

       a los adivinos, a los magos y a los brujos.

 4           Entregaré a Egipto a un amo sin corazón;

       un rey cruel los gobernará,

       dice el Señor Yavé de los ejércitos.”

 5              Desaparecerá el agua del mar,

       su río no correrá y quedará seco;

 6           los arroyos quedarán infectados,

       el agua de sus canales disminuirá y se secará.

 7           Las plantas que están a orillas del Nilo

       como los juncos y las cañas se marchitarán,

       todos los sembrados regados por el Nilo

       se pondrán amarillos,

       se secarán y no quedará nada.

 8           Los pescadores se quejarán,

       todos los que tiran el anzuelo en el Nilo

       andarán tristes,

       los que extienden la red en el agua se lamentarán.

 9           Estarán de muerte los que trabajan el lino,

       y los que lo limpian y lo hilan, también.

 10          Los tejedores quedarán apenados

       y todos los obreros, desanimados.

 11          ¡Son unos estúpidos los príncipes de Zoan!

       Los sabios de Faraón forman un ministerio de imbéciles,

       y todavía dicen al Faraón: “Yo soy un alumno de sabios,

       un alumno de antiguos reyes.”

 12          ¿Dónde están tus sabios?

       Que te digan si lo saben, y que adivinen

       lo que ha decidido hacer con Egipto

       Yavé de los ejércitos.

 13          Están locos los príncipes de Zoan,

       y se engañan los príncipes de Nof,

       pues hacen desviarse a Egipto

       ellos, que son los jefes de sus tribus.

       Yavé les suministró una droga

       para que pierdan los sentidos.

 14          Por eso, Egipto lo hace todo al revés,

       como un borracho atontado que vomita.

 15          Y ya de nada le aprovecha a Egipto

       lo que pueden hacer la cabeza o la cola,

       la palmera o el junco.

    EGIPTO SE CONVERTIRÁ

              16 Ese día, los egipcios comenzarán a temblar de susto y terror como las mujeres, cuando vean que Yavé agita su mano.  17 Egipto le tendrá miedo al país de Judá; cada vez que alguien se acuerde de los judíos se pondrá pálido de susto, porque recordará las amenazas de Yavé de los ejércitos.

              18 Entonces habrá en Egipto cinco ciudades que hablarán la lengua de Canaán, y que jurarán por Yavé de los ejércitos. Y de ellas una se llamará Ciudad del Sol.  19 Aquel día, se levantará un altar a Yavé en medio del país de Egipto y cerca de la frontera se colocará un monumento de piedra a Yavé.  20 Este será para Yavé de los ejércitos una señal y un testimonio en el país de Egipto.

Y cuando se vean oprimidos y pidan socorro a Yavé, éste les mandará un salvador que los defenderá y libertará.  21 Así, Yavé se dará a conocer a los egipcios y éstos, al conocerlo, le honrarán con sacrificios y ofrendas. Harán votos a Yavé y los cumplirán.

              22 Pues bien, si Yavé ha castigado estrictamente a los egipcios, también los sanará. Se volverán a Yavé, que los atenderá y los consolará.

              23 Y habrá entonces un camino que vaya de Egipto a Asiria. Los asirios irán a Egipto y los egipcios a Asiria; Egipto y Asiria servirán a Yavé.  24 Por último, Israel se juntará con Egipto y Asiria, y esto será una bendición para el mundo entero.  25 Yavé de los ejércitos lo bendecirá con estas palabras: “Benditos sean mi pueblo de Egipto y Asur, la obra de mis manos, e Israel, mi herencia.”

   ISAÍAS ANDA COMO PRISIONERO

    •20Aquel año el generalísimo de Sargón, rey de Asiria, fue mandado a Azoto; la atacó y se apoderó de esta ciudad.  Entonces Yavé habló por medio de Isaías, hijo de Amós. Le había dicho: “Te colgarás este saco de la cintura y te sacarás las sandalias de tus pies.” Isaías lo hizo así y andaba sin ropa y descalzo.

              Luego dijo Yavé: “Mi siervo Isaías anduvo sin ropa y descalzo durante tres años, y esto fue una señal y anuncio para Egipto y Etiopía.  De la misma manera conducirá el rey de Asur a los cautivos de Egipto y a los desterrados de Etiopía. Jóvenes o viejos, los llevará desnudos, sin zapatos y con las nalgas al aire.”

              Entonces habrá susto y vergüenza para quienes confiaban en Etiopía y se sentían seguros por Egipto.  Los habitantes de estas costas temblarán y dirán: “¡Miren lo que le ha ocurrido a aquel en quien confiábamos, y a quien acudíamos en busca de protección, para vernos seguros y libres del rey de Asiria! Y ahora, ¿cómo nos vamos a salvar nosotros?”

   CAÍDA DE BABILONIA

    •21Profecía sobre el desierto que está junto al mar.

       Esto viene del desierto, del país espantoso,

       es como una tempestad que pasa por el Negueb.

 2           Una visión siniestra se presenta a mis ojos:

       El traidor traiciona, y el salteador saquea:

       “¡Arriba, elamitas! ¡ataquen, medos!”

       — “Hice callar los últimos gemidos.”

 3           Por eso, mis entrañas se estremecen de espanto

       y el dolor se apodera de mí

       como de una mujer que da a luz;

       estoy muy asustado para oír,

       muy aterrado para ver.

 4           Ando perdido,

       cosas horribles me llenan de terror;

       el atardecer, que tanto esperaba,<;o:p>

       ahora me causa pánico.

 5           Se pone la mesa,

       se extiende el mantel,

       se come, se bebe...

       ¡Arriba, capitanes,

       preparen sus escudos!

 6           Pues así me ha hablado el Señor: “Anda, coloca un centinela

       para que comunique lo que vea.

 7           Si ve tropas de caballería

       y a los jinetes formados de dos en dos,

       unos montados en burros,

       otros en camellos,

       que ponga atención, mucha atención.”

 8           El vigía exclamó: “En lo alto de la torre, mi señor,

       estoy de pie todo el día,

       y en mi puesto de guardia

       permanezco alerta toda la noche.

 9           Pues bien, veo acercarse la caballería

       y a los jinetes, formados de dos en dos.”

       Entonces me han hablado y me han dicho: “Cayó, cayó Babilonia

       y todas las estatuas de sus dioses

       han rodado por el suelo hechas pedazos.”

 10          Oh pueblo mío, que has sido pisoteado

       y trillado en la era,

       lo que he oído de Yavé de los ejércitos,

       Dios de Israel,

       yo te lo anuncio.

    CONTRA EDOM Y ARABIA

              11 Profecía sobre Edom.

Alguien me grita desde Seír: “Centinela, ¿qué hora es de la noche?

       Centinela, ¿qué hora es de la noche?”

 12          El centinela responde: “Llega la mañana, pero también la noche;

       si ustedes quieren preguntar, pregunten,

       pero vuelvan otra vez.”

 13          Profecía sobre Arabia:

       Entre las matas de la estepa pasan la noche

       las caravanas de los dedanitas.

 14          Salgan al encuentro del sediento,

       habitantes del país de Temá,

       llevándole agua;

       acojan al fugitivo y denle pan.

 15          Pues ellos vienen huyendo de las espadas,

       de las espadas afiladas,

       del arco listo para disparar,

       de la violencia de la guerra.

              16 Sí, así me ha dicho el Señor: “Dentro de un año, lo mismo que dura el contrato de un soldado, toda la riqueza de Quedar se habrá terminado  17 y no quedará casi nada de los arqueros valientes de Quedar —esto es palabra de Yavé, el Dios de Israel.”

   ¡NO SE ALEGREN!

    •22Profecía contra el valle de la Visión.

¿Qué te pasa, que has subido a las terrazas,

 2           ciudad llena de bulla,

       ciudad ruidosa y de vida alegre?

       Si tu gente está muerta,

       no murieron a espada

       ni cayeron en el combate.

 3           Todos tus jefes huyeron juntos

       y se rindieron bajo la amenaza de los arcos;

       tus valientes se dieron a la fuga,

       pero fueron apresados.

 4           Por eso digo: “Apártense de mí

       para que pueda llorar amargamente.

       No traten de consolarme

       por el desastre de la hija de mi pueblo.”

 5           Pues es un día de derrota,

       aplastante y desastrosa,

       que envía el Señor Yavé de los ejércitos.

       En el valle de la Visión se echan abajo las murallas,

       y los gritos de socorro llegan hasta las montañas.

 6           Elam toma su caja de flechas,

       Aram monta a caballo

       y Quir saca su escudo.

 7           Tus más hermosos valles están llenos de carros,

       y la caballería toma posiciones frente a las puertas.

 8           Así cayeron las defensas de Judá.

   COMAMOS Y BEBAMOS

Aquel día miraron al arsenal de la Casa del Bosque.  Ustedes se fijaron en que las murallas de la ciudad de David estaban mal, muy mal,  10 por lo que examinaron las casas de Jerusalén, una por una, y derribaron casas para fortificar la muralla.  11 También hicieron un estanque entre los dos muros para recoger las aguas del estanque inferior, en sustitución de la piscina antigua.

Pero no repararon en el que manda estos acontecimientos, ni vieron a aquel que los ha decidido desde hace tiempo.

              12 El Señor Yavé de los ejércitos los invitaba aquel día a llorar y lamentar sus pecados, a cortarse el pelo y a vestirse con un saco.  13 Pero prefirieron reír y divertirse. Mataron bueyes y degollaron ovejas, comieron carne y bebieron vino: “Comamos y bebamos, que mañana moriremos.”

              14 Ahora bien, Yavé de los ejércitos me ha comunicado esto: “Esta falta sólo será pagada por su muerte.”

    CONTRA UN MINISTRO

              15 Así habla el Señor Yavé de los ejércitos:

Anda a ver a ese funcionario, llamado Sobná, que es administrador del palacio  16 y que se está haciendo un sepulcro en el cerro, una bóveda tallada en roca viva:

¿Qué tienes tú aquí o quién eres tú aquí

       para que te mandes hacer un sepulcro así?

 17          Pues bien, Yavé te va a arrojar, hombre,

       te agarrará y te apretará,

 18          te enrollará como una pelotazo

       y te hará rodar hacia una tierra lejana.

       Allí morirás y allí pararán tus carrozas famosas,

       tú que deshonras la casa de tu amo,

 19          “Te destituiré de tu puesto

       y te quitaré tu cargo;

       Aquel día llamaré a mi servidor,

 20          a Eliaquim, hijo de Helcías.

       Le pasaré tu traje,

 21          le colocaré tu cinturón,

       y le confiaré tu cargo,

       y será un padre para los habitantes de Jerusalén

       y para la familia de Judá.

 22          Pondré en sus manos

       la llave de la Casa de David;

       cuando él abra, nadie podrá cerrar,

       y cuando cierre, nadie podrá abrir.

 23          Lo meteré como un clavo

       en un muro resistente

       y su puesto le dará fama

       a la familia de su padre.”

              24 (Colgarán allí todo lo de valor de la familia de su padre —sus hijos y nietos-, todos los utensilios pequeños, desde las copas hasta los jarros.

              25 Pero, dice Yavé de los ejércitos, cederá el clavo que había sido colocado en un muro resistente. Se soltará y caerá. Y todo el peso que sostenía, se hará añicos, pues así lo ha querido Yavé.)

    PROFECÍA SOBRE TIRO

    •23Profecía contra Tiro.

Lloren, navíos de Tarsis,

       porque ha sido destruido su puerto.

       Al volver del país de Quitim

       supieron la noticia.

 2           ¡Ustedes se han quedado sin voz,

       gente de la costa,

       comerciantes de Sidón!

       Ustedes atravesaban el mar

 3           y vivían del tráfico transmarino.

       El grano del valle del Nilo era su riqueza,

       que vendían al mundo entero.

 4           ¡Qué vergüenza, Sidón!

       Tú preguntas: “¿Acaso no he tenido hijos

       y sufrido los dolores de parto,

       educado a jóvenes y niñas?”

 5           Cuando se enteren en Egipto,

       la suerte de Tiro los hará temblar.

 6           Vuelvan, pues, a Tarsis,

       y dejen que se lamenten los habitantes de la costa,

       habitantes de la costa.

 7           ¿Dónde está ahora la ciudad orgullosa,

       que tenía tantos años de antigüedad

       y que llegó muy lejos en sus andanzas

       para establecerse allá sus sucursales?

 8           ¿Quién es, pues, el que ha tramado esto

       en contra de Tiro, la reina,

       cuyos comerciantes eran príncipes

       y sus negociantes, los grandes de la tierra?

 9           Esto lo ha tramado Yavé de los ejércitos,

       para echar abajo todo su prestigio

       y para humillar a los más grandes del mundo.

 10          ¡Ara el campo, ahora, hija de Tarsis,

       no hay más puerto!

 11          Yavé extendió su mano sobre el mar

       para derribar a grandes potencias;

       El dio una orden referente a Canaán:

       Sus fortalezas serán destruidas.

 12          El dijo: “¡Ya no triunfarás más,

       Hija de Sidón, muchacha que has sido violada!

       Levántate y márchate a Quitim,

       que allí tampoco tendrás tranquilidad.”

              13 Pues mira cómo está la tierra de Caldea, este pueblo ya no existe, Asiria lo ha entregado a las fieras del desierto. Levantaron torres de asalto, demolieron sus castillos, y sólo quedan escombros.

              14 ¡Lloren, navíos de Tarsis,

porque ha sido destruido su puerto!

              15 Entonces Tiro será olvidada durante setenta años, esto es la duración de un reinado. Pero al cabo de los setenta años, a Tiro le pasará lo mismo que a la prostituta de la canción:  16 Toma la guitarra y recorre la ciudad, prostituta olvidada, toca lo mejor que puedas. Puede ser que con tus canciones se vuelvan a acordar de ti.

              17 Después de los setenta años, Yavé se interesará de nuevo por Tiro, quien volverá a cobrar su salario de prostituta y se entregará a todos los reyes del mundo.  18 Pero sus ganancias y ahorros no serán, esta vez, guardados ni se acumularán, sino que serán consagrados a Yavé. Esos fondos se usarán para aquellos que ofician en su presencia, y con esto tendrán buena comida y se vestirán como príncipes.

    POEMAS SOBRE EL ÚLTIMO JUICIO

    •24Miren cómo Yavé limpia la tierra, la arrasa, trastorna su superficie, dispersa a sus habitantes:

 2           al sacerdote y al laico,

       al amo y al esclavo,

       a la señora y su empleada,

       al vendedor y al comprador,

       al prestamista y al que pide prestado,

       al acreedor y al deudor.

 3           La tierra será totalmente arrasada

       y completamente saqueada,

       porque Yavé ha hablado.

 4           La tierra está de duelo y se seca,

       el mundo está agotado y decae,

       el cielo y la tierra se debilitan.

 5           La tierra ha sido profanada

       por los pies de sus habitantes,

       que pasaron por alto las leyes,

       violaron los mandamientos

       y no cumplieron el contrato eterno.

 6           Por eso, una maldición ha devorado la tierra

       por culpa de sus habitantes;

       por eso, se han ido muriendo

       y sólo quedan unos pocos.

        (7       El vino se ha terminado,

       la viña se ha secado,

       todos los que tenían el corazón alegre andan ahora tristes.

 8           Ya no tocan los tambores,

       ni resuenan las guitarras,

       ha cesado el bullicio de la fiesta.

 9           Ya no se toma vino ni se canta,

       y los que toman, sienten amargos los licores.

 10          La ciudad del libertinaje está en ruinas

       y las puertas de las casas, cerradas.

 11          La gente se queja en las calles porque no hay vino,

       la alegría ya no se ve

       y las fiestas han desaparecido del país.

 12          La ciudad es ahora sólo ruinas

       y la plaza se ha quedado sin vida, desierta.)

 13          Estos quedan en la tierra, allí donde estaban los pueblos,

       como las aceitunas después de apalear al olivo

       o como los pampanitos después de la vendimia.

 14          Ellos levantan la voz, gritan de alegría;

       avivan el nombre de Yavé desde la orilla del mar.

 15          También alaban a Yavé las islas del mar;

       ¡Islas del mar, aviven el Nombre de Yavé, Dios de Israel!

 16          Desde el fin del mundo se escuchan cantos: “Gloria al Justo.”

       Y pensar que yo decía: ¡Pobre de mí!, ¡pobre de mí!,

       no hay más que traidores y traición.

 17          Pánico, fosa y trampa te esperan,

       habitante de la tierra:

 18          el que logre salvarse del pánico

       caerá en la fosa;

       y el que se libre de la fosa

       quedará atrapado en la trampa.

       Las compuertas de lo alto se han abierto

       y los cimientos de la tierra se han estremecido.

 19          La tierra estalla en pedazos,

       la tierra cruje y se agrieta,

       la tierra tiembla y se sacude,

 20          la tierra se bambolea como un borracho,

       se balancea como una hamaca;

       es tanto el peso de sus faltas con las que debe cargar,

       que cae al suelo sin poder levantarse.

 21          Ese día Yavé pedirá cuentas

       al ejército de los cielos, allá en lo alto,

       y aquí abajo, a los reyes de la tierra;

 22          los juntará a todos y los meterá en un calabozo,

       y serán encerrados en la cárcel,

       y después de años, recibirán su sentencia.

 23          La luna se pondrá colorada,

       el sol no sabrá dónde esconderse, avergonzado,

;       cuando Yavé de los ejércitos sea rey

       sobre el cerro de Sión, en Jerusalén,

       y aparezca su Gloria ante sus Ancianos.

    ACCIÓN DE GRACIAS

    •25Yavé, tú eres mi Dios, yo te saludo y celebro tu Nombre, pues hiciste maravillas, obras que venían desde mucho antes, que no podían faltar.

              Has hecho de la ciudad un montón de escombros, y de la fortaleza una ruina; el bastión de los extranjeros ya no es una ciudad, y nadie la reconstruirá.

              Por eso, te proclama un pueblo poderoso, y la ciudad respetada por las naciones te teme.

              Tú has sido un refugio para el despreciado, una ayuda para el pobre en su miseria; te hiciste abrigo contra la lluvia, y sombra para el calor. El aliento de los tiranos es como la lluvia helada  o como el ardor del sol en el desierto; pero tú rebajas la arrogancia de los extranjeros como el calor del sol, y haces callar el canto de los tiranos.

   LA CENA DE LOS JUSTOS

              Yavé de los ejércitos está preparando para todos los pueblos, en este cerro, una comida con jugosos asados y buenos vinos, un banquete de carne y vinos escogidos.

              En este cerro quitará el velo de luto que cubría a todos los pueblos y la mortaja que envolvía a todas las naciones.  Y destruirá para siempre a la Muerte.

El Señor Yavé enjugará las lágrimas de todos los rostros; devolverá la honra a su pueblo, y a toda la tierra, pues así lo ha dicho Yavé.  Entonces dirán: “Este es, en verdad, nuestro Dios, de quien esperábamos que nos salvara; éste es Yavé, en quien confiábamos. Ahora estamos contentos y nos alegramos porque nos ha salvado;  10 pues la mano de Yavé se nota en este cerro.”

Moab, en cambio, será pisoteado como se pisotea la paja en un montón de guano,  11 y desde allí levantará sus brazos como los extiende el nadador para nadar. Pero Yavé aplastará su soberbia a pesar de sus esfuerzos.  12 Tus seguras y elevadas torres, las destruirá, las demolerá y las echará abajo.

    CANTO DE VICTORIA

    26  En ese día cantarán de esta manera en el país de Judá:

Tenemos ahora una ciudad amurallada;

       El ha construido para defendernos

       no una, sino dos murallas.

 2           Abran las puertas para que entre la gente buena,

       que cumple fielmente  3              y se queda firme.

       Tú la guardas en paz porque confía en ti.

 4           No duden nunca de Yavé,

       pues Yavé es la Roca para siempre.

 5           El doblegó a los que vivían en las alturas,

       en la ciudadela de la cual nadie podía apoderarse;

       la derribó, la demolió y la redujo a escombros.

 6           Ahora es pisoteada,

       pasan sobre ella los pies de los humildes y de los pobres.

   SALMO DE ESPERANZA

              El camino del justo es siempre derecho, tú le allanas el camino recto.  ¡Ah, Yavé!, tú sabes que sólo buscamos el camino de tus preceptos.

Tu nombre y tu memoria son el anhelo del alma.  Mi alma te desea por la noche y mi espíritu se despierta en mí desde la mañana.

Cuando a la tierra le llegan tus juicios, los habitantes del mundo aprenden a ser justos.  10 Pues si se perdona al malvado, no aprende la justicia y sigue haciendo el mal en la tierra del derecho, pues no teme la majestad de Yavé.

              11 ¿Hasta cuándo los estarás amenazando sin que comprendan? Haz que vean, para vergüenza suya, que cuidas de tu pueblo; ¡que tu furor, cual fuego, devore a tus enemigos!

              12 Yavé, dígnate darnos la paz, pues, sólo tú llevas a feliz término lo que hacemos nosotros.

              13 Oh Yavé, nuestro Dios, otros señores, fuera de ti, nos han dominado, mas no recordaremos otro nombre que el tuyo, a ti solo conocemos.

              14 Los muertos no volverán, y sus sombras no se levantarán, pues los has juzgado y los hiciste morir; has borrado hasta el recuerdo de su nombre.

              15 Yavé, has hecho crecer tu nación, ensanchaste nuestro país y, mientras más crecía, te hacías más famoso.

              16 Yavé, en la angustia te buscábamos; vivíamos bajo la opresión y tu castigo nos apretaba.

              17 Como la mujer sufre al dar a luz, se retuerce y grita en sus dolores, así estuvimos ante ti, Yavé.

              18 Hemos concebido, tuvimos dolores como si diéramos a luz, pero ¡puro aire!; no hemos traído al país la salvación, y no se ven los pioneros de un mundo nuevo.

              19 ¡Tus muertos revivirán, y sus cadáveres resucitarán! Despierten y den gritos de júbilo todos ustedes, que yacen en el polvo. Que baje tu rocío, Señor, rocío de luz, y la tierra nos devolverá a los muertos.

              20 Entra, pueblo mío, en tus habitaciones y cierra las puertas tras de ti; escóndete un momento hasta que pase la cólera.

              21 Porque Yavé está saliendo de su morada para castigar la maldad de los habitantes de la tierra. La tierra dejará ver la sangre derramada y no esconderá más a los que fueron degollados.

   LA VIÑA DE YAVÉ

    27  Aquel día Yavé castigará con su espada firme, grande y pesada a la serpiente Leviatán, que siempre sale huyendo, a Leviatán, que es una serpiente astuta, y matará al dragón del mar.

       2Entonces dirá: “Cántenle a esta excelente viña.  Yo, Yavé, soy su cuidador; la riego todas las mañanas para que no caiga su follaje, y me preocupo por ella noche y día.”

              — “Yo me quedo sin cerca, ¿y de dónde me vienen esas malezas?”

— “Yo mismo les haré la guerra y a todos les prenderé fuego;  a no ser que me pidan protección o hagan la paz conmigo; sí, conmigo.”

              En los días que vienen le saldrán brotes a Jacob,

Israel dará brotes y florecerá,

y sus frutos llenarán el mundo entero.

              ¿Acaso Yavé le ha pegado como les pegó a los que lo maltrataban? ¿O lo ha exterminado como hizo con los que lo masacraban?

              Lo castigó, echándolo de su casa o desterrándolo, y lo despidió de un soplido tan fuerte como viento del este.

              Ahora bien, así es como será pagada la falta de Jacob, como será expiado su pecado: tendrá que hacer pedazos sus altares y moler sus piedras como se hace polvo la piedra de cal, y no levantar más postes sagrados o monumentos de piedra en honor al sol.

              10 La ciudad fortificada está ahora solitaria, permanece abandonada y triste como un desierto. Allí van a pastar los animales, allí crecen y se extienden los matorrales.  11 Cuando se secan las ramas, las quiebran y luego las mujeres les prenden fuego.

Eso se debe a que este pueblo no quiere entender, por eso su Hacedor no se compadece de ellos, ni los perdonará el que los ha creado.

              12 Pero llegará el día Yavé hará la trilla desde el río Éufrates hasta el Nilo de Egipto, y ustedes, hijos de Israel, serán juntados uno a uno.

              13 Aquel día, al sentir el fuerte sonido de la trompeta, acudirán los que andaban perdidos por el país de Asur y los que estaban desparramados por la tierra de Egipto, y adorarán a Yavé en el cerro santo de Jerusalén.

   LOS JEFES IRRESPONSABLES

•28

 1           ¡Ay de esa ciudad,

       pretenciosa corona de los borrachos de Efraím,

       espléndido adorno de flores marchitas

       en lo alto del valle fértil!

       ¡Todos quedan tendidos por el vino!

 2           He aquí que uno, robusto y macizo, mandado por el Señor,

       los tirará al suelo de un empujón,

       como si fuese una fuerte granizada,

       un viento huracanado

       o una inundación de lluvias torrenciales.

 3           Será pisoteada

       la pretenciosa corona de los borrachos de Efraím.

 4           Su espléndido adorno de flores marchitas

       en lo alto del valle fértil

       será como la primera breva que madura,

       que, en cuanto uno la ve,

       la toma con la mano y se las come.

 5           Ese día, Yavé de los ejércitos

       será para los que quedan de su pueblo

       espléndido adorno y joya magnífica.

 6           Pues se hará espíritu de justicia

       para el juez en el tribunal,

       le ayudará a hacer justicia,

       y al que impide que los asaltantes pasen la puerta

       le dará valentía.

   AMENAZA CONTRA JUDÁ

 7           También éstos se tambalean

       bajo los efectos del vino,

       sacerdotes y profetas andan dando tumbos

       por haber tomado tanto.

       El vino los hace titubear

       y los licores fuertes les hacen perder los sentidos:

       divagan en sus visiones

       y tartamudean al dar sus sentencias.

 8           Sí, todas las mesas están cubiertas de vómitos,

       sin que haya un lugar limpio.

 9           — ¿A quién le está enseñando la lección,

       o quién quiere que le atienda sus explicaciones?

       ¡Los niños que recién dejaron el biberón,

       los niñitos que acabaron de tomar pecho!

 10          Pues no dice más que:

       “¡Si entiendes, bueno,

       si no sabes, no importa!”

 11          — Sí, en realidad, con palabras que hacen reír

       y en un idioma extranjero,

       le va a hablar a este pueblo.

 12          él, que les había dicho: “Este es el lugar para descansar,

       dejen descansar al que está cansado.

       es el momento de parar.”

       Pero no quisieron hacerle caso.

 13          Por eso, Yavé les habla en estos términos:

       “¡Si entiendes, bueno,

       si no sabes, no importa!”,

       para que al caminar se caigan de espaldas

       y se quiebren un hueso,

       y caigan en la trampa y queden atrapados.

14       Por eso, escuchen esta palabra de Yavé,

       ustedes que son buenos para reírse,

       y que mandan a este pueblo de Jerusalén.

 15          Ustedes dicen: “Hemos hecho un contrato con la Muerte,

       y con el lugar de los muertos hemos firmado un acuerdo.

       El vendaval destructor pasará y no nos llevará,

       pues nos refugiaremos en ilusiones

       y nos esconderemos tras mamparas.”

   LA PIEDRA ANGULAR

              16 En vista de todo esto, el Señor Yavé les dice:

Yo mismo voy a colocar una piedra en Sión,

       una piedra escogida, una piedra angular,

       de gran valor y firme: “El que se apoye en ella, no se moverá.”

 17          Pondré el derecho como regla

       y la justicia como nivel.

       El granizo aplastará su refugio ilusorio

       y las aguas se llevarán su mampara;

 18          será roto su contrato con la Muerte

       y su pacto con el Lugar de los Muertos quedará sin efecto.

       Pasará el vendaval destructor,

       y a ustedes se los llevará.

 19          Cada vez que pase los agarrará,

       pues pasará todas las mañanas,

       de día y de noche,

       y si entendieran este mensaje,

       sería puro susto.

 20          La cama será demasiado corta para poder estirarse

       y la frazada muy chica para taparse.

 21          Sí, como en el monte Perasim, Yavé se levantará,

       o como en el valle de Gabaón, se despertará

       para realizar su obra, obra rara,

       para hacer su trabajo, trabajo misterioso.

 22          Así, pues, dejen de burlarse,

       no sea que se les aprieten las ataduras;

       pues, sépanlo: “Destrucción total y para todo el país”,

       esto es lo que he oído de Yavé de los ejércitos.

   EL CUENTO DEL LABRADOR

              23 Paren la oreja y escuchen lo que les digo,

pongan atención y oigan bien mis palabras.

              24 ¿Acaso el labrador emplea todo su tiempo en arar,  25 partir los terrones y pasarle el rastrillo a su tierra?

¿No es cierto que después de haberla aplanado, siembra mostaza y esparce el comino y luego tira el trigo y la cebada y la avena en los surcos?

              26 Su Dios es el que le enseñó a hacerlo así y el que lo instruyó.

              27 Pues el yuyo no se trilla ni se pasa el rodillo sobre el comino, sino que al yuyo, lo mismo que al comino, se les golpea con un palo.

              28 ¿Se muele el grano de trigo? No, pues no se trilla indefinidamente, sino que después de pasarle el rodillo, se le limpia, pasando las ruedas, pero sin partirlo.

              29 Todo esto lo ha aprendido de Yavé de los ejércitos,

que es muy bueno para dar consejos

y que hace cosas extraordinarias

   SITIO Y LIBERACIÓN DE JERUSALÉN

•29

 1           ¡Ay de Ariel, Ariel,

       ciudad donde acampó David!

       Añadan un año a otro año,

       que las fiestas den vuelta al año;

 2           entonces le pondré sitio a Ariel

       y habrá quejas y lamentaciones.

       Tú serás para mí como un Ariel.

 3           Instalaré mi campamento frente a ti como David,

       te rodearé de empalizadas

       y cavaré trincheras a tu alrededor.

 4           Desde la fosa, donde estés tendida, hablarás,

       pero tu voz será como la de un fantasma

       y tus palabras desde el fondo de la fosa

       serán sofocadas por el polvo.

 5           Y, en un momento, de repente,

       la multitud de los atacantes será como paja al viento,

       y las huestes de tus enemigos como polvo fino.

 6           Yavé de los ejércitos intervendrá,

       con truenos, terremotos y gran estruendo,

       y el huracán, la tempestad, y la llama de un fuego devorador.

 7           Como un sueño que se tiene de noche,

       así será para la multitud de naciones,

       que iban a pelear contra Ariel,

       para sus ejércitos que la rodeaban,

       para sus trincheras y sus empalizadas.

 8           Les sucederá como al hambriento que come en sueños

       y que se despierta con el estómago vacío;

       o como al sediento que sueña que bebe,

       pero se despierta con la garganta seca.

       Así les pasará a todas las naciones,

       a los que hayan venido para atacar a Sión.

   LOS PROFETAS IGNORAN TODO DE YAVÉ

 9              Embrutézcanse y pónganse tontos,

       anden ciegos, sin vista,

       quédense ebrios, pero no por el vino,

       maréense, pero no por el licor.

 10          Es un espíritu que adormece,

       el que Yavé les ha enviado;

       les ha cerrado los ojos a ustedes los profetas,

       y a ustedes los videntes, les ha vendado los ojos.

              11 Todas las visiones han pasado a ser para ustedes como las palabras de un libro que está sellado. Si se lo pasa a uno que no sabe leer, diciéndole: “Lee esto”, él contestará: “No puedo, pues el libro está sellado.”  12 O bien si se lo entregan a otro que no sabe leer, diciéndole lo mismo, él responderá: “No sé leer.”

  ME HONRAN CON LOS LABIOS

              13 El Señor ha dicho: “Este pueblo me ofrece tan sólo palabras, y me honra con los labios, pero su corazón sigue lejos de mí. Su religión no vale, pues no son más que enseñanzas y obligaciones humanas.

              14 Por eso, yo seguiré desconcertando a este pueblo, y serán sorpresas y más sorpresas; la sabiduría de sus sabios fracasará, y se perderá la inteligencia de sus entendidos.”

    CONTRA LOS MALOS CONSEJEROS

 15          ¡Ay de los que disimulan sus planes

       y creen que se esconden de Yavé!

       Traman sus proyectos en la oscuridad,

       y luego dicen: “¿Quién nos ve, quién lo sabe?”

 16          ¡Qué maldad la de ustedes!

       ¿Es acaso la greda igual que el alfarero?

       ¿Podrá decir al que la hizo: “Yo no soy tu obra”;

       o dirá un cántaro al alfarero: “No sabes nada”?

              17 Falta muy poco tiempo para que el Líbano se convierta en un jardín y que el jardín, en cambio, pase a ser un zarzal.

              18 Aquel día, los sordos oirán las palabras de un libro, y libres de la sombra y de las tinieblas, los ojos de los ciegos volverán a ver.  19 Los humildes aún se alegrarán con Yavé y los más pobres quedarán felices con el Santo de Israel,  20 pues ya no habrá más opresor. Habrá desaparecido el que se reía de todos y habrán sido eliminados todos los malvados,

 21          los que hacen condenar a otro porque saben hablar

       y les meten trampas a los jueces al tribunal,

       y niegan, por una coma, el derecho del bueno.

 22          Por todo esto, así lo declara Yavé,

       Dios de la familia de Jacob,

       El, que rescató a Abraham: “En adelante, Jacob ya no será defraudado

       ni tendrá por qué verse pálido,

 23          pues, al ver a sus hijos de vuelta a su casa

       -gracias a mí-,

       se pondrá a alabar mi Nombre.”

       Festejarán al Santo de Jacob

       y temerán al Dios de Israel.

 24          Los descarriados entrarán en razón

       y los rebeldes se dejarán instruir.

    CONTRA LA ALIANZA CON EGIPTO

    •30Ay de estos hijos rebeldes, dice Yavé, que traman unos proyectos que no son los míos y que se comprometen con pactos ajenos a mi espíritu, de modo que acumulan así pecados y más pecados.

              Están saliendo para Egipto, sin haberme consultado, para pedirle asilo a Faraón y refugiarse bajo la sombra de Egipto.  Ustedes esperan la protección de Faraón, pero serán defraudados; la sombra de Egipto no será más que decepción para ustedes.

              Sus ministros han ido a Zoan y sus embajadores han llegado hasta Hanes.  Pero todos se sentirán defraudados de un pueblo incapaz de socorrerlos; en vez de ayuda o socorro sólo hallarán en ellos decepción y confusión.

              Oráculo sobre los animales del Negueb:

A través de una tierra pobre y triste,

       poblada por leones